En este entorno, marcado por la crisis del COVID-19, Carlos Torres Vila considera que la banca es parte de la solución. “Es el momento de dar un paso al frente” y “en BBVA vamos a hacer todo lo que esté en nuestra mano” para contribuir a vencer esta crisis, ha recalcado.
Por un lado, el presidente de BBVA ha recordado que “desde el primer momento quisimos contribuir con lo más urgente”, que era ayudar a los servicios sanitarios a salvar vidas. Así BBVA ha adquirido material sanitario crítico, ha ayudado a organizaciones que atienden a los colectivos más vulnerables y ha contribuido a la investigación científica sobre la enfermedad, en los países en los que el grupo tiene presencia.
En segundo lugar, desde el inicio de la crisis sanitaria, BBVA ha protegido la salud y bienestar de empleados, clientes y proveedores. Carlos Torres Vila ha señalado que “el banco hace todo lo posible para proteger el empleo de todos los que formamos BBVA”. Además, la entidad ha fomentado el trabajo en remoto, y más de 86.000 personas en todo el Grupo trabajan desde sus casas. Sin embargo, la entidad sigue atendiendo desde las oficinas, dado que en muchos de los países en los que BBVA opera la banca se considera un servicio esencial. El presidente ha tenido palabras de agradecimiento para “nuestros compañeros que siguen dando servicio en las oficinas”.
En cuanto a la continuidad del negocio, las capacidades digitales de BBVA “nos han permitido que los clientes puedan acceder a prácticamente la totalidad de nuestros servicios a través de canales remotos”, ha explicado. Prueba de ello es que BBVA ha incrementado sus ventas digitales significativamente en marzo, hasta representar el 63,4% del total de las ventas. En definitiva, “una lección que nos ha dejado esta crisis es que nuestra apuesta por la digitalización nos ha permitido hacer muchas cosas en remoto” y esto “reafirma nuestra estrategia y prioridades”.
Carlos Torres Vila ha asegurado que los bancos “estamos tratando de limitar el impacto de la crisis en el tejido productivo y permitir que la recuperación sea lo más fuerte y rápida posible”. Y esto incluye la financiación de pymes, grandes empresas y autónomos en este momento, que es cuando más lo necesitan. En todo el mundo, el Grupo BBVA, aumentó en 10.000 millones la concesión de financiación a empresas entre enero y marzo, antes incluso de que se pusieran en marcha las líneas de garantía pública.
“Estamos colaborando con los programas que han puesto en marcha los gobiernos en la mayoría de los países en los que operamos”, ha añadido Carlos Torres Vila. En España, “estamos siendo tremendamente activos” en conceder préstamos de las líneas ICO, avaladas por el Estado. “Hemos agotado el 100% en del primer tramo; prácticamente hemos agotado el segundo tramo y hemos formalizado más de 47.000 operaciones desde el inicio”. Desde su punto de vista, esta es “una buena herramienta de financiación” para apoyar especialmente a pymes y autónomos, que son “el grupo que tiene mayor urgencia de liquidez”.
El presidente de BBVA ha explicado que es pronto para saber el impacto del COVID-19 en la economía. En su opinión, dependerá en gran parte del levantamiento de las restricciones y de las políticas monetaria y fiscal. A pesar de la fuerte contracción de la actividad en la primera mitad del año, espera una recuperación en forma de “una V incompleta”. En este sentido, ha señalado que espera “una crisis profunda acotada en el tiempo y una recuperación rápida aunque de menor intensidad que la bajada”.
“En BBVA partimos de una posición fuerte para apoyar la recuperación”, en palabras de su presidente. Esto se debe a varias palancas, como la recurrencia del margen neto, la eficiencia, la sólida posición de capital y liquidez, su modelo de negocio diversificado y las capacidades digitales.
En el primer trimestre del año, el margen neto alcanzó los 3.566 millones de euros, un 14% más que en el mismo periodo de 2019. El beneficio atribuido se vio impactado por dos efectos singulares, no extrapolables al resto del ejercicio: por un lado, un ajuste de 2.084 millones de euros sobre el fondo de comercio de EE.UU.; y, por otro lado, ha anticipado provisiones por un importe de 1.433 millones de euros debido al impacto del Covid-19. “Hemos sido más conservadores que otros competidores”, ha dicho, y ha afirmado que “esperamos tener beneficios” en el conjunto del año.