A plena luz del día ha tenido lugar la huelga por el Clima en la que miles de jóvenes se han echado a las calles madrileñas y de todo el mundo para reclamar que "su futuro no está en venta".
15 de marzo climático: los jóvenes no quieren un Medio Ambiente, lo quieren entero

Vivir la historia en primera persona, he estado allí esta mañana. Sumerjámonos entre los jóvenes, un viernes 15 de marzo a las 12 de la mañana en la Puerta del Sol y sigamos la marcha hasta el Congreso de los Diputados.

Veamos que está pasando en Madrid como en otras muchas ciudades del mundo:

"¡Nuestro futuro no está en venta!"

"¡Yo creo (en) un mundo mejor!"

"¡Qué suban los salarios y no la temperatura!"

"¡El cambio climático nos mata!"

"¡Rescatar al planeta, no a bancos!"

"¡No hay planeta B!"

"¿Aire? No, ¡Gas letal!"

"¡Se os han acabado las excusas y a nosotros el tiempo!"

"¡Arriba, arriba, todos a luchar, si destruyen el planeta, a la huelga general!" 

Estos son algunos de los cánticos que se oían y se leían en los carteles tamaño A3 de la concentración madrileña en defensa del planeta, una huelga que ha unido a miles de estudiantes escolares y universitarios convocados y liderados por la activista sueca de 16 años, Greta Thunberg, que ha desencadenado una ola verde mundial de protestas por el clima. 

 

 

Un fin de mañana ajetreado y muy caluroso "¡Estamos en marzo, parece julio!" gritaban algunos. Los jóvenes universitarios han ido a clase esta mañana a primera hora y se han saltado la segunda para asistir al gran acontecimiento del clima, otros directamente se han tomado la mañana libre. Han habido carteles espontáneos muy buenos, otros se repetían porque un señor mayor se apresuraba en repartir decenas de pancartas ya hechas, como decía uno de los jóvenes a mi lado "chicos coged que el "eco abuelo" está repartiendo". 

¿Será el comienzo de un cambio? El movimiento "Fridays For Future" crece y además está contagiando a miles de estudiantes de todo el mundo en defensa del planeta y en contra del cambio climático. Se respira cierta inocencia y ganas firmes de cambiar el mundo entre los 4.500 asistentes que ha contabilizado la policía, la agenda de estos jóvenes es clara, los viernes para el futuro del clima y ya de paso para inundar de mensajes las redes sociales, no nos olvidemos que estamos en la era digital del siglo XXI. Se les acumula el trabajo: sujetar pancartas, actualizar sus "stories" de Instagram, llamar a sus amigos para saber en qué punto de la marcha están, gritar al ritmo de la masa los cánticos adecuados y tener cuidado para no desentonar y quedarse el último de la cola.

Los jóvenes exigen a los gobiernos, a las empresas y a las organizaciones que dejen el marketing social y que empiecen a tomar medidas reales y efectivas cuanto antes para frenar el calentamiento global y no sobrepasar los 1,5ºC. ¿Cambio climático solo? No, también una dramática pérdida de biodiversidad, una reducción drástica del agua dulce disponible, una contaminación del aire causante de muertes, una inundación de plásticos de los mares y océanos, una sobrepesca...Sí, es una realidad que los jóvenes están viviendo en sus propias carnes, desde 1880 la temperatura media de la superficie mundial ha aumentado entre 0,8 y 1,2 grados Celsius.

¿Se cumplirá el Acuerdo de París? ¡Actuar Ya!

Según el Porgrama de Naciones Unidas para el Medio Ambiente advierte que los países no están en la senda de cumplir con las exigencias de los tratados ambientales internacionales. 

 

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