Impact Hub Madrid y Foxize presentan un ebook que recoge 20 reflexiones de expertos acerca de los retos de la economía del siglo XXI y el nuevo paradigma socioeconómico articuladas en torno a cinco ejes clave: cambio climático, transhumanismo, producción y consumo, inversión y finanzas, y contrato social.
La Economía del Propósito: propuestas para un cambio social y económico

La presentación consistió en un debate abierto a cargo de Antonio González, consejero delegado de Impact Hub Madrid, y Miriam García Armesto, directora de Foxize, en el recientemente inaugurado Impact Hub Barceló. Además, contaron con la participación de algunos de los autores que han participado en la confección del ebook, como Carlos Ruiz, director Sostenibilidad de Enagás; Lennys Rivera, de WWF; Jaime del Barrio, de la Asociación Salud Digital, y Francisco Morcillo, consejero delegado de MB3-Gestión y experto en smart cities y movilidad.

Antonio González abrió el debate definiendo la coyuntura actual como un “Cambio de Paradigma” en referencia al concepto acuñado por el filósofo Thomas Kuhn, que explica cómo “desde una visión uniforme aparecen progresivamente disensiones más profundas y conectadas hasta tejer una malla que es tan grande que absorbe la realidad y se convierte en la realidad en sí misma”. Según González, La Economía del Propósito “busca conectar cada vez más elementos, fomentado el tejido de una nueva malla que dé paso al nuevo paradigma”.

Miriam García Armesto destacó el importante papel que tiene la educación y la formación continua para alcanzar este objetivo. Según la directora de Foxize, “tenemos que enseñar y dar visibilidad a las experiencias y conocimientos existentes

para que entre todos podamos construir el futuro que queremos”. A lo que añadió que “este libro pretende ser una chispa que encienda el debate y la transición hacia una nueva realidad económica sostenible.”

A continuación, tomó la palabra Francisco Morcillo de MB3 Gestión, que señaló cómo el concepto smart city está evolucionando para abordar soluciones concretas que mejoren la calidad de vida de la población, incluyendo también territorios más allá del entorno urbano, con el fin de dar respuesta a procesos como la despoblación. En lo referente a la movilidad señaló que “el futuro pasa por una realidad asentada sobre dos pilares: la movilidad como servicio y la economía del pasajero. Para ello, tenemos existen tres líneas de acción principales: rediseñar el servicio público, personalizar el servicio al ciudadano, y evolucionar en la configuración de la empresa y su papel en la sociedad”.

Carlos Ruiz, director Sostenibilidad de Enagás, destacó el papel protagonista que las empresas han asumido en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas (ODS). Ruiz incidió en la necesidad de “aprovechar en cada momento las tecnologías más eficientes para llevar a cabo un proceso de descarbonización justo, en el que los ciudadanos tengan acceso a servicios en condiciones ventajosas”. Y añadió que  “Enagás está liderando procesos de desarrollo de nuevas fuentes de energía como el biometano, es decir, la producción de biogás a través de los residuos sólidos urbanos, y el hidrógeno, extraído de la molécula de agua mediante un proceso de electrólisis de forma 100% renovable, con cero emisiones de CO2.”

Por su parte, la representante de la ONG internacional WWF, Lennys Rivera, explicó que el Acuerdo de París contra el Cambio Climático establece que “los flujos financieros tienen que seguir una trayectoria de forma que el calentamiento global no supere los 2ºC, construyendo una economía sostenible y baja en carbono”. Para apoyar esta misión, Rivera expuso que WWF “realiza estudios sobre alineamiento de las carteras de inversión en el sector energético en su cumplimiento de objetivos para reducir la curva de aprendizaje, dar recomendaciones específicas, recordar el derecho a conocer dónde van destinados los recursos y qué tipo de economía se está construyendo con los mismos”.

Por último, Jaime del Barrio, de la Asociación Salud Digital, identificó las “diferentes pero injustas percepciones de salud existentes en los países emergentes, donde todavía se trabaja en la ampliación de la esperanza de vida, y las economías desarrolladas, donde se busca mejorar el bienestar”. En cuanto a la relación entre salud y tecnología, del Barrio apuntaba que “el cuerpo humano tiene más datos que cualquier cuenta corriente o cuenta en redes sociales. Por eso, las grandes multinacionales tecnológicas están invirtiendo en el sector salud. La economía de los datos en Europa tiene actualmente un valor de 350.000 millones ahora, una cifra que en pocos años pasará a ser el doble”, apuntando al gran potencial que la industria sanitaria tiene no solo para cambiar nuestra forma de vida, sino también el futuro paradigma socioeconómico.

Una vez terminado el debate, numerosos asistentes y miembros de la red Impact Hub participaron en una ronda de preguntas y respuestas donde se ahondó en la importancia que tiene promocionar prácticas más responsables en el sector de la economía de los datos

Como conclusión, Antonio González destacó: “Tenemos que impulsar las conexiones que hacen que las redes y los nodos se vayan nutriendo para hacer crecer la Economía del Propósito y que llegue a la sociedad en general”.

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