O apostamos por la economía circular, o necesitaremos tres planetas para tener los recursos naturales necesarios para mantener los modos de vida actuales. Esta afirmación es de Naciones Unidas y de sus previsiones de crecimiento de la población en el mundo: en 2050 habrá 9.100 millones de personas. Además, hay una poderosa razón económica y es que de aquí a 2030 la economía circular puede generar un beneficio de 1,8 billones de euros en el conjunto de la Unión Europea, lo que supone 0,9 billones más que el actual modelo de economía lineal, según recoge el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (MAPAMA) en su borrador “España Circular 2030”.
Nos hemos pasado tres planetas

La estrategia española se focaliza en cinco ejes de actuación: producción, consumo, gestión de residuos, materias primas secundarias y reutilización del agua. Entre sus objetivos estratégicos, están: proteger el medio ambiente y garantizar la salud de las personas reduciendo el uso de recursos naturales no renovables; impulsar el análisis del ciclo de vida de los productos y la incorporación de criterios de ecodiseño, reduciendo la introducción de sustancias nocivas en su fabricación; promover la prevención de generación de recursos; promover pautas que incrementen la innovación y la eficiencia global de los procesos productivos; romover formas innovadoras de consumo sostenible; promover un modelo de consumo responsable, basado en la transparencia de la información sobre las características de los bienes y servicios; promover la incorporación de indicadores del impacto social y ambiental y consolidar políticas de empleo que favorezcan la transición hacia una economía circular.

Según el documento del MAPAMA, la economía circular, además de una mayor seguridad en la cadena de suministro, presenta para las empresas numerosas oportunidades, como el surgimiento de nuevas líneas de negocio y servicios, así como una reducción de insumos y materias primas, un reaprovechamiento de los residuos producidos y menores costes de gestión de los mismos.

Por su parte, la Comisión Europea señala que no sólo tendrá beneficios ambientales asociados a la correcta gestión de los residuos, a la protección del suelo, de las aguas, del aire, o del clima, sino que proporcionará beneficios económicos y sociales asociados. Y estima un ahorro en materias primas por parte de la industria de 600.000 millones de euros (un 8% de la facturación anual de la UE en 2015). Igualmente, se estima que la creación de empleo represente en torno a 580.000 nuevos puestos de trabajo asociados al nuevo modelo.

Horizonte 2020, el Programa Marco de Investigación e Innovación de la UE (2014-2020), contempla la financiación de actividades de investigación e innovación en los distintos ámbitos de la economía circular. La convocatoria específica “Industria 2020 en la Economía Circular” (2016-2017) ha destinado 650 millones de euros a demostrar la viabilidad económica, ambiental y social de ámbitos específicos de la economía circular. El MAPAMA recuerda que las entidades españolas han tenido un alto grado de presencia en estas convocatorias, estando presentes en el 67,5% de las propuestas presentadas y liderando el 20% de las mismas. Esto ha supuesto la participación de investigadores y empresas españoles en 86 de los 114 proyectos financiados (75,4%), y un retorno económico de 87,4 millones de euros (15,2% del presupuesto total para la UE-28). Y en el período 2018-2020, el nuevo programa de trabajo mantiene este enfoque prioritario destinando 940 millones de euros a las actividades de investigación e innovación en economía circular.

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