"Me han formado y preparado para encontrar trabajo realizando cursos y actualmente soy mozo de almacén. Desde que tengo trabajo, mi vida ha cambiado mucho porque ahora me relaciono con personas a diario y aprendo de ellas", quien habla es Francisco José Pacheco, persona con discapacidad intelectual que llevaba un año y medio buscando empleo
Trabajos que dan vida

Otro ejemplo, el de Daniel: "empecé un curso de hostelería y trabajé en varios bares. Ahora, además, estudio FP de electromecánica y lo compatibilizo trabajando los fines de semana. Para mí es importante trabajar para ayudar en casa económicamente y ser un poco más independiente". Tiene 26 años, su juventud y falta de experiencia le dificultaban la entrada en el mercado laboral.

Son los casos de solo dos personas, pero en los últimos diez años más de 137.000 se han beneficiado de Incorpora, el programa de inserción laboral de la Obra Social ”la Caixa”, que ha facilitado puestos de trabajo a personas en situación o riesgo de exclusión social. De estas inserciones, el 52 % son mujeres, y el 48 %, hombres. En cuanto a los colectivos, el 30 % se corresponde con personas con alguna discapacidad, y el 70 %, con personas en situación o riesgo de exclusión social.

Las cifras se presentaron esta semana con Jaume Giró, director general de la Fundación Bancaria ”la Caixa”, que destacó sobre el programa que se generan oportunidades para personas con especiales dificultades para acceder al mercado laboral. "Cada puesto de trabajo que facilitamos es una oportunidad para que la persona disfrute de un proyecto de vida autónoma e independiente. Todas las empresas, organizaciones e instituciones que han sido depositarias de esas esperanzas de inserción durante diez años merecen hoy nuestro reconocimiento, tanto desde las propias personas “incorporadas” como desde la sociedad", subrayó.

En 2016, Incorpora promovió la contratación de 28.016 personas en situación de vulnerabilidad. El programa se dirige especialmente a personas con discapacidad, parados de larga duración, jóvenes con dificultades para acceder a un empleo, exreclusos, víctimas de violencia de género e inmigrantes, entre otros colectivos.

En estos primeros diez años, han colaborado con Incorpora 41.903 empresas, comprometidas con este proyecto de Responsabilidad Social Empresarial/Corporativa (RSE/RSC). El trabajo en red entre el sector empresarial y el social es posible gracias a 382 entidades, que son las encargadas de desarrollar el proyecto en todo el territorio a través de 756 técnicos de inserción laboral.

Una de las claves del programa Incorpora es que aborda la inclusión sociolaboral desde una perspectiva innovadora, transversal e integral. Los técnicos de inserción laboral desempeñan un papel fundamental porque establecen un puente entre las necesidades de las empresas y los apoyos que requieren las personas, al mismo tiempo que ofrecen formación, acompañamiento y seguimiento laboral a la persona insertada. Se trata de crear un clima de entendimiento entre las dos partes, que se traduzca en oportunidades para las personas con mayores dificultades en la búsqueda de un empleo.

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