Así lo detalla Oxfam Intermón en su último informe “Europa para la mayoría, no para las élites” donde se destaca que entre 2009 y 2013, el número de europeos viviendo con severas privaciones materiales (sin dinero suficiente para calentar sus hogares o afrontar gastos inesperados) se incrementó en 7,5 millones de personas hasta llegar a los cerca de 50 millones que viven en esta situación. Es decir, casi una cuarta parte de la población europea vive en situación de pobreza, en España tres millones de personas se encuentran en esta siuación.
Entre las causas de este incremento figuran las medidas de austeridad aplicadas en la mayoría de los países europeos desde el inicio de la crisis y las decisiones en políticas fiscales (tanto en su vertiente de recaudación como de gasto público).
El informe desvela que España es uno de los países donde más ha aumentado la desigualdad de ingresos y el número de personas viviendo en situación de privación material severa y en el que las políticas redistributivas implantadas por los gobiernos son menos eficaces en la lucha contra la desigualdad. Si en 2013 nuestro país ocupaba el puesto 15º con mayor desigualdad de ingreso de mercado (antes de impuestos y transferencias) una vez aplicados los impuestos y las transferencias nuestro país se sitúa como el cuarto más desigual de la UE, lo que pone en evidencia la ineficacia del sistema fiscal para reducir la desigualdad. Hoy más de 3 millones de personas viven en situación de privación material severa en nuestro país, una cifra que se ha duplicado desde 2007.

“Este informe señala claramente cómo el incremento de la pobreza y la desigualdad son consecuencias directas de decisiones políticas erróneas que son fácilmente reversibles. Es incomprensible que en un momento de crisis, donde se necesita proteger a los más vulnerables, las medidas que se adoptan son las contrarias: por un lado reducir la inversión en políticas públicas y por el otro poner en marcha un sistema fiscal que beneficia a los que más tienen y empobrece a la mayoría”, afirma José María Vera, director general de Oxfam Intermón.
Este estudio pone como ejemplo al sistema fiscal sueco de impuestos y beneficios sociales, uno de los más progresivos de Europa que consigue reducir la desigualdad de ingresos de mercado (antes de impuestos y transferencias) en un 53%. En contraste, el sistema fiscal español tan sólo reduce la desigualdad en un 32%.
El documento también denuncia la excesiva influencia que ejercen las grandes empresas, las grandes fortunas y algunos grupos de interés en la toma de decisiones en el seno de la UE. En 2014 el 82% de los participantes en los grupos de expertos en materia fiscal de la Comisión Europa representaban intereses privados o comerciales.
“Los sistemas fiscales injustos permiten a las grandes empresas evadir miles de millones de euros poniendo el grueso de la presión fiscal sobre los ciudadanos. Se estima que la UE pierde cada año un billón de euros en fraude fiscal, cantidad suficiente para duplicar la inversión total en salud pública de todos los países de la UE o equivalente a cinco rescates a Grecia. En España, el 90% de la recaudación del Estado proviene de los impuestos directos e indirectos de los ciudadanos, mientras que las grandes empresas sólo aportan un 2% del total”, afirma Teresa Cavero, responsable de investigaciones de Oxfam Intermón y autora del informe.