El modo de producir alimentos industriales ha sido una forma confiable de aumentar la producción a un costo relativamente bajo durante algún tiempo. Sin embargo, cada vez es mayor la evidencia científica que comprueba que no es tan rentable como alguna vez se pensó. La agricultura insostenible puede contaminar el agua, el aire y el suelo, es una fuente de gases de efecto invernadero y destruye la vida silvestre, lo cual implica un costo ambiental equivalente a unos 3 billones de dólares cada año.