En los recientes comentarios que se han hecho en los medios de comunicación sobre la crítica de George Soros a las medidas que propone Hank Paulson, el Secretario del Tesoro de Estados Unidos, para desbloquear la crisis financiera, se ha vuelto a poner énfasis en su doble condición de filántropo y especulador...

 

     A George Soros se le conoce por haber especulado en 1992 contra la libra esterlina hasta su devaluación, obteniendo pingües beneficios con la operación (se calcula que unos mil millones de dólares). Algunos de sus críticos identifican con su persona a las calamidades – en cifras de empresas que quiebran, patrimonios perdidos y personas sin empleo - que sucedieron posteriormente en el Reino Unido.

 

    Por otro lado, se le conoce también por sus aportaciones al Fondo de Desarrollo Económico Soros que financia proyectos empresariales de gente sin recursos en países pobres, por el impulso de las ideas democráticas en países de Europa Central y del Este mediante su generosa aportación al Open Society Institute, y a la Central European University.  Su objetivo es ayudar a desarrollar las instituciones democráticas y suministrar becas y ayudas para la educación de sus habitantes.

 

    Esta dicotomía del estilo Dr. Jekill y M. Hide, produce sentimiento encontrados en muchas personas que acaban decantándose por enjuiciarle globalmente por su variable negativa: es un especulador, a lo que a veces se añade para cargar de emociones el juicio "es un frío especulador", y así dar más contundencia a su opinión.  Incluso algunas personas apuntan que su vertiente filantrópica no es más que una hipocresía  con la que quiere "ocultar" su parte especuladora. En definitiva si se les hiciera la pregunta de si Soros es ético o no, me temo que muchos dirían que no.

 

    Mi intención en este artículo es presentar sin mezcla de emociones la complejidad de un análisis sobre el comportamiento del Sr. Soros desde la perspectiva de la ética.

 

    Antes es necesario limpiar de prejuicios el término "especulador. Es una figura que si cumple las condiciones legales y la normativa exigida por las instituciones interesadas,  es un agente que beneficia el funcionamiento del mercado y por tanto las comunidades que lo utilizan. Para poner en perspectiva esta afirmación, se podría decir que uno de los primeros especuladores que se conocen fue José, el personaje bíblico.  A partir del famoso sueño de las siete vacas flacas y siete gordas, José recomendó al Faraón que tenía que almacenar trigo para evitar la hambruna de los años de vacas flacas. Fue positivo para Egipto y desde luego para Moisés que se ganó la confianza del Faraón.

 

    ¿Cómo se enjuicia un comportamiento como bueno o malo y por tanto ética o no ética la persona que lo ejecuta? Hay varios enfoques filosóficos sobre este tema, simplificándolos se puede poner el foco en las intenciones o en las consecuencias.  Podemos comenzar suponiendo que las intenciones de Soros en sus actividades "inversoras" son ganar dinero, por ahora esto no es malo. El análisis del cómo es el paso siguiente.  En sus declaraciones comenta que utiliza sus conocimientos y se aprovecha de un sistema ineficiente como es el sistema financiero internacional. Una de las razones de esta ineficiencia es el comportamiento de los políticos que por cuestiones "políticas" toman decisiones en contra de la realidad de los hechos.  ¿Su objetivo final en 1992 fue producir esas calamidades económicas? No creo. 

 

    ¿Necesita "lavar su imagen"? Es decir que sus intenciones a la hora de financiar sus actividades filantrópicas hayan sido de engañar para recibir alabanzas de las personas con las que se relaciona.  Tampoco creo que esa haya sido la motivación de su comportamiento, dado que vive en un entorno en el que el éxito económico se reconoce con el prestigio social. Por otro lado, tampoco creo que esa fama de filántropo le suponga algún beneficio para su actividad de inversor. Se puede llegar a la suposición de que su motivación es cumplir con una obligación que se auto impone por ser fiel a sus principios. En terminología de Kholberg, está en la tercera etapa de desarrollo moral: la de Principios.

 

   En definitiva, su parte de M. Hide – "especulador" - no es tan mala como mucha gente cree, si la miramos desde el punto de vista de resultados y si aceptamos que tener la intención de ganar dinero respectando las reglas del juego tampoco es malo. Y su parte de Dr.Jekill – "filántropo" – se parece a lo que aduce el doctor de la novela para explicar su comportamiento: el avance de la ciencia.

 

    Curiosamente, podíamos comprender la razón de muchas de las críticas a su persona a través de un sentimiento que puede ser muy fuerte y que se denomina como un pecado: la envidia;  y que por ironías de los significados coincidentes, este pecado está clasificado como "capital".

 

Usted qué piensa, ¿Filántropo o especulador?

 

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