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¿Cómo crees que estos retrocesos impactan en el mundo corporativo?

Afortunadamente, en los países de nuestro entorno, y en especial en España, lo que se ha avanzado ha sido de forma natural, por el empuje de muchas mujeres y hombres. El apoyo puntual de ciertas políticas también ha jugado su papel, pero lo importante es que las empresas están comprobando que la diversidad funciona. Y tenemos buenos datos, por ejemplo, de las mujeres que entran en consejos de administración porque han ido escalando posiciones en su trayectoria profesional. Tener más referentes es una parte fundamental para las nuevas generaciones y que no tengan rechazo de su entorno a la hora de plantear unos estudios. Las empresas de sociedades que hemos superado ciertos estereotipos o leyes y creemos en la diversidad debemos liderar también la accesibilidad de los colectivos vulnerables a la información, para que no aumente la brecha digital.

Además, estamos en un momento de transformación tal, que debemos ser muy conscientes de que necesitamos el mejor talento, sin mirar género ni edad. Al mismo tiempo, el mercado demanda una hiperfocalización para llegar a diferentes tipos de usuarios o clientes, por lo que tener equipos diversos e intergeneracionales nos facilita llegar a ellos.

 ¿Qué estrategias podemos adoptar para proteger y fortalecer los derechos conquistados?

Fomentar horarios racionales sería un gran paso para no tener que renunciar a la vida personal: cuidarse a una misma o pasar tiempo con los demás. Es importante seguir trabajando para que las mujeres no se autolimiten. Aunque se ha avanzado mucho en un par de generaciones, las mujeres siguen realizando o llevando la logística del cuidado de niños y mayores. Esta carga real o mental supone la renuncia de muchas a progresar en su trayectoria profesional. Pero tampoco puede ser que la ausencia de ambos progenitores suponga que los menores o mayores a nuestro cargo salgan perdiendo. Trabajemos conjuntamente para que no dejemos una sociedad de hijos e hijas que crecen sin padre ni madre.

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Opinión#8M2025

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