Marcas, empresas y personas con propósito

"No puede pasar un solo día sin tener un impacto en el mundo que nos rodea. Lo que hacemos marca la diferencia, y tenemos que decidir qué tipo de diferencia queremos hacer", así se pronunciaba la famosa primatóloga británica Jane Goodall y creo que resume muy bien la realidad y la pregunta que todas las compañías debemos hacernos.

En nuestro caso, 2,5 millones de personas en más 190 países de todo el mundo consumen alguna de nuestras marcas cada día, lo que sin duda implica una enorme responsabilidad, nos interpela directamente y nos obliga a tomar decisiones que contribuyan a mejorar nuestro entorno y fomenten el cuidado por el medio ambiente. Además, hemos visto como en el contexto actual, marcado por la crisis sanitaria, la preocupación medioambiental ha aumentado: el consumidor es cada vez más consciente del impacto de sus acciones en el planeta.

Desde Unilever queremos seguir trabajando en favor de la sostenibilidad y el cuidado por el medio ambiente, un camino que ya iniciamos hace muchos años con la puesta en marcha del Plan Unilever para una Vida Sostenible (USLP), que guió nuestra estrategia en la última década. Este año acabamos de lanzar el plan Unilever Compass, la nueva estrategia corporativa que guía nuestra actividad en los retos sociales y medio ambientales de la nueva década, impulsando el crecimiento responsable y mejorando el bienestar de las personas, su salud y la del planeta. En el Día Mundial del Medioambiente destacamos la importancia de la sostenibilidad en las actividades empresariales, que se ha visto aún más reforzaba, si cabe, a raíz de la pandemia COVID-19.

En sectores como el de la alimentación, la limpieza o el cuidado personal en los que estamos presentes, la economía circular se convierte en un eje de vital importancia puesto que son bienes y servicios que consumimos a diario, y el consumidor cada vez es más responsable del impacto de sus actos.

La estrategia de Unilever con relación al uso de plásticos también ha reportado numerosos avances. En 2019 nos convertimos en la primera gran empresa de bienes de consumo en comprometerse con la reducción absoluta del plástico. En 2020, compartimos importantes progresos medioambientales como el aumento de uso de plástico reciclado post-consumo (PCR) en alrededor de 75.000 toneladas, que es más del 10% de la huella de plástico de Unilever, o el lanzamiento de nuevas innovaciones para reducir el uso absoluto del plástico, como los envases de helado reciclado a base de cartón y que permite ahorrar 4.500 toneladas de plástico. Para 2025 además, la compañía se compromete a reducir a la mitad el uso de plástico virgen, disminuyendo en más de 100.000 toneladas su uso para envases y acelerando el uso de plástico reciclado.

También hemos lanzado el programa Un futuro limpio que supondrá dejar atrás los químicos derivados de los combustibles fósiles en los productos de limpieza y de lavabo de la ropa de Unilever para 2030 y lograr nuevas formas de reducir la huella de carbono y el impacto medioambiental. Para ello, Unilever invertirá 1.000 de euros que se destinaran a la investigación, desarrollo e innovación mundial en la química de limpieza circular.

En alimentación, hemos impulsado la iniciativa Future Foods, con la que nos comprometemos a ayudar a las personas a realizar una transición hacia dietas más saludables y contribuir a reducir el impacto ambiental de la cadena alimentaria mundial. El objetivo es ambicioso: Unilever se ha fijado alcanzar 1.000 millones de ventas en el segmento de alimentación vegetal en cinco años a través del impulso de carnes vegetales y de alternativas lácteas a través de nuevas marcas como The Vegetarian Butcher y con la ampliación del portafolio de marcas como Knorr, Hellmann’s, Magnum o Ben & Jerry’s. Para ello hemos invertido 85 millones de euros para apoyar la investigación de las alternativas cárnicas, los cultivos eficientes y los envases sostenibles a través de la Universidad de Wageningen, en los Países Bajos.

La sostenibilidad es la capacidad de las empresas para realizar sus actividades durante un tiempo sostenido en el tiempo, priorizando criterios sociales y medioambientales para la continuidad de su acción y a la vez, minimizando el impacto en el entorno. Las compañías debemos avanzar hacia la adopción de la cultura de la sostenibilidad en su estrategia e incorporarla en su día a día, de manera que toda la sociedad se beneficie de ello, y demostrar qué estamos haciendo para convertir éste mundo en un lugar mejor, para evitar los escenarios de futuro antes de que sea demasiado tarde.

Porque las marcas con propósito crecen, las empresas con propósito perduran y las personas con propósito prosperan

 

¡Comparte este contenido en redes!

Síguenos

Síguenos en Twitter Síguenos en Facebook
Top