diarioresponsable.com En Europa existe gran preocupación por un ambiente de irresponsabilidad que se respira, parece que nadie es culpable de nada. “Es el momento de recordar que todas nuestras acciones tienen externalidades, por lo que no sólo los estados tienen responsabilidades”, subrayó Adela Cortina, ganadora del último Premio Nacional de Ensayo y directora de Étnor, en la Fundación Ramón Areces con motivo del Seminario Internacional: Economía y Valores celebrado recientemente en Madrid. Un encuentro en el que la filósofa valenciana reflexionó sobre los valores de los ciudadanos, el carácter prosocial de las empresas y sobre el estado actual de la Responsabilidad Social Empresarial (RSE).

La responsabilidad de los ciudadanos y de las empresas hay que reafirmarla, sólo se superará la crisis económica si empresas y ciudadanos asumen sus responsabilidades. Para este cambio social es necesario una ciudadanía madura, que tal y como explicó Adela Cortina, está caracterizada por los siguientes valores. La libertad, entendida como autonomía, donde el individuo tiene que construir sus propias respuestas e informarse de lo que ocurre en la vida para asumir responsabilidades. La igualdad, conquistar la autonomía no se puede hacer en soledad, y para ello hay que tener en cuenta la igualdad de los ciudadanos. La solidaridad, hay que hacer fuerza, porque todas las personas son vulnerables. El respeto, tomarse en serio los unos a los otros. Y el diálogo. “La solución de los humanos pasa por el diálogo”, comentó la directora de la Fundación Étnor .

Así, al igual que uno de los valores que asocia Adela Cortina a los ciudadanos es la solidaridad, ¿existe un carácter prosocial de las empresas? ¿hay alguna base evolutiva para la cooperación? Los seres humanos son reciprocadores, tienen capacidad de dar siempre que puedan recibir. “La clave del ser humano es la cooperación, hemos conseguido vencer a una serie de enfermedades que nos hubieran aniquilado, pero gracias al apoyo mutuo se ha salvado a muchas personas vulnerables”, explicó.

Si una empresa tiene una conducta prosocial y trabaja por el entorno generará amigos, ganará valor y recibirá más a cambio. “Una empresa necesita reputación para generar estabilidad, es importante fomentar las conductas prosociales en las empresas y ciudadanos. Cooperar genera estabilidad”, remarcó Adela Cortina, que aconsejó a las empresas ser reciprocadoras y evitar ser el tipo de individuo maximizador que actúa de manera irracional.

Pero, no sólo se debe actuar así por el retorno, sino también porque los humanos tienen dignidad y no un simple precio. Las personas valen por sí mismas, no se les debe instrumentalizar, “la empresa que haga esto de manera interna, además de esperar un retorno, será aquella que tomará el mundo de la RSE y de la ética de una manera seria”, argumentó la filósofa.

Según Adela Cortina, es un momento delicado para la Responsabilidad Social Empresarial porque cuanta más ética falta, más se recortan los presupuestos en esta materia. Además está el problema de la transversalidad, “a los del departamento de RSE los ven como unos inquisidores, tienen que visitar a todos, ya vienen los pesados… y es un error, debería estar en el núcleo, no puede ser un añadido. Todo lo que sea invertir en RSE es invertir y no despilfarrar”. Para terminar, dejó un mensaje claro: “hace falta ciudadanos maduros en la empresas y en la sociedad que sepan seleccionar qué compañías funcionan adecuadamente y quién hace las cosas como toca, el éxito de la RSE dependerá de que haya ciudadanos exigentes”.

¿Te ha gustado el artículo?

4 No me ha gustado 0

Tu opinión es importante... ¡dejanos tus comentarios!

Top