Si soy sincero, para mí la rutina de respirar es hoy casi tan importante como la de comer lentejas. "Lentejas son de viejas, si no las quieres las dejas", dice el refrán. Será que me estoy haciendo mayor, pero me encantan las lentejas, tanto como respirar.
Hoy se junta una historia en la que nos reunimos unos amigos en la cena del miércoles, a la que Natalia trajo lentejas, con la historia de una recena, con 3 instructores, maestros y hoy amigos, del Arte de Vivir.
Esta es la historia de un día que tuvo cena y recena y de por qué me parece tan importante encontrarnos con nuestra respiración y con la alegría de nuestro día a día, con nuestras relaciones, como una forma maravillosa de bien vivir. Yo me reconozco, yo me bien trato, para bien tratarte a ti. En casa, en el trabajo, en el proceso de busca de un trabajo mejor, en otra organización, o en la organización para la que trabajo con ilusión y cariño hoy.
Un abrazo, Mikel
Ya que esta vez nos hemos puesto por una vez prácticos:
Qué tal respiran los directivos de tu organización en el día a día?
Qué tal respira el resto de la organización?
El Arte de Vivir es una fundación que promueve una vida sin estrés, gracias a la respiración. Colaboran con nosotros en Prepárate MAD 2013 como voluntarios en las actividades de cuerpo. También tienen programas para mejorar este aspecto en organizaciones lucrativas, esas en las que el bienestar de las personas redunda en una mayor productividad.
Y te dejo con un post que publicamos en el blog de oé corazón hoy...
http://wp.me/p3iA9W-C1
Para ellos fue muy bueno, porque entraron en relación con muchos compañeros de clase, sobre todo Maitane, mi hija mayor, porque tiene muchos compañeros cerca, y para mí fue mejor. Cerca del cole me he ido encontrando con mi nuevo grupo familiar. Porque en esta etapa de vida nuestra familia son nuestros nuevos amigos.
Una de las cosas que he apreciado en esta fase de vida es hasta qué punto dejamos de hacer cosas que nos gustan, que es una forma terrible de no ser nosotros mismos, con la vida en pareja. Parece como si intercambiáramos cromos de "si yo no hago esto, tú no haces aquello". En esta dinámica perversa, las dos partes acaban siendo menos que lo que son originalmente. Hasta que dejan de gustar al otro y de gustarse a sí mismos.
En el proceso de reencuentro he ido incorporando hábitos maravillosos, que me ayudan a encontrarme con mi esencia. Entre esos hábitos se encuentran las cenas familiares de los miércoles. En la de esta semana nos hemos juntado 13 personas. 2 pizzas, un caldero de lentejas que me he terminado el fin de semana, empanada, ensalada, chipirones en su tinta, ahí había un poco de todo. Nos reímos un rato, nos relajamos, creamos una isla para nuestra nueva familia extendida en medio de la vorágine de la semana. Los niños se llevan bien entre ellos, y nosotros hablamos de tonterías de mayores. Un regalo dentro de la semana como otro cualquiera.
Y resulta que Mario, un amigo, ha montado una tertulia literaria en Madrid los miércoles a la misma hora. Le he acompañado en los cuatro primeros encuentros, para ayudarle a lanzar el grupo. Hoy, sin embargo, he quedado por la mañana con Beatriz, la que fue mi primera instructora del Arte de Vivir, un taller delicioso en Madrid en el que no me paré de reír, y en el que aprendí una rutina de respiración de 20 minutos que he incorporado (in corpore, nunca mejor dicho) en mi vida. Uno de los problemas de los libros y de los talleres que hacemos es que no forman parte de nuestra vida. Hacemos un ajá mental, y ahí se quedan. Es una maravilla cuando hacemos algo más con ese conocimiento. Uno de los trucos del taller del Arte de Respirar es que te enseñan sin prisa y sin pausa. Y entre loncha de pan y pan entra un poco de choricito, en forma de conocimiento o de risa, o de mecánica de respiración. Como el taller dura 4 o 5 días acabas realizando un montón de dinámicas de respiración. Cuando lo acabas, el 6 día ya eres capaz de realizarlo de forma autónoma, ya en tu casa. Si consigues saltar la barrera de 21 días que hacen falta para afianzar un hábito, formará parte de tu vida. Porque es sano, porque te sientes mucho mejor, porque eres capaz de mantener ese fondo de tranquilidad ante la prisa y la frustración del día a día.
Yo, este miércoles, había quedado con Beatriz cerca de mi casa en Las Rozas, por lo que entre la cena con los amigos, hoy a las 8, y la tertulia, a la misma hora, me quedé con la cena. Como coincide que hay una promoción para ir al cine a precio de ganga (es un decir), todo el grupo sale a las 9:20 pitando al Herón City. A la misma hora llega Pablo, con el que tengo pendiente reunirme desde antes del verano. No se pudo, no se pudo, no se pudo. Tampoco se pudo la semana pasada, tampoco ayer martes. Al final horquillamos media hora para vernos, de 9:15 a 9:45. Yo tengo dos cosas que contarle a Pablo con relación a Bioplanet, su negocio, y oé corazón y el tallere de cocina creativa y cuentacuentos tontos que he organizado para mis amigos. Pablo se junta con la cuadrilla que sale de mi casa, a los que conoce, ya que son padres del mismo colegio, y me acompaña a lavar los platos. Al enterarse que he quedado con Beatriz, me pregunta si se puede juntar a saludarla, ya que él también es un "respirador" del Arte de Vivir. "Cómo no te vas a juntar Pablo. Y quédate a cenar con nosotros".
Por azares del destino, Bea comparte con Ana, compañera de oé corazón, que ha quedado conmigo, y le invita a juntarse.
Donde sólo nos juntábamos Bea y yo, acabamos siendo cuatro personas. La mesa es muy curiosa. Beatriz, mi instructora en los talleres del Arte de Respirar y el Arte de Silencio, Pablo, la persona que nos ayudó en las reuniones en casa de Alejandrina y Artemio, cuando montamos el grupo de los lunes, y Ana, la monitora que le acompañó en el desarrollo del grupo, reunidos en una mesa.
13 amigos antes, y 4 personas ahora, para hacer 17, qué bonitos son los números primos, cenando 3 pizzas sin ojos (sólo tres que yo ya había cenado mis lentejitas y mis chipirones) en la Cúpula, la pizzería más recomendable de todo Madrid, en el kilómetro 23, en Las Matas, celebrando que se conocen, que tienen proyectos de vida y profesionales estupendos, y que están encantados de haber coincidido en el camino.
Bea me echa los tejos al final de la reunión, ya camino del coche, para que me forme como monitor del Arte de Vivir. Aunque me encanta la fundación, las prácticas, todas las personas que conozcao, uno de los requisitos para los monitores es que sean vegetarianos. Bea lo es, Pablo lo es, Ana también. Me acuerdo de los chipirones de la primera cena y me lo pienso. Me acuerdo de las tapas (chopitos, gallo, gambas, pulpo)nen mis veranos en Carboneras, me acuerdo de cómo mi abuelo me enseñó a comer pescado, y de los salmonetes de antesdeayer y soy consciente de que no. Todavía mi conciencia no está ahí. Quién sabe si en esta vida llegue a estar ahí. No obstante, estoy encantado de conocer personas tan bonitas, auténticas joyas en mi nueva vida, y de haber incorporado la respiración en mi vida, como fuente de bien-estar.
Bea, Pablo, Ana, Pedro, Natalia, Carmen, Nicole, Noelia, Delia, feliz cumpleaños ayer, Esther, Neo, Maripaz, Jose, Elba, Artemio, Alejandrina, ... es un regalo vuestra presencia en mi vida. Gracias por existir.
El movimiento Prepárate 2013 tiene tres componentes. El desarrollo personal como base para la orientación laboral y el emprendimiento. El desarrollo personal es la base de nuestro bienestar. Cuando vimos la posibilidad de introducir una dinámica corporal en Prepárate, tanto Bea (responsable del programa de actividades relacionado con el coaching) como yo pensamos en el Arte de Vivir. Ana, Pablo, y otros compañeros y monitoras de la fundación nos acompañarán el 03 de Diciembre en Ifema. A nosotros y a un buen número de personas, jóvenes de 20, de 30, de 40, de 50 o de 60 años, que están diseñando y trabajando por un nuevo trabajo y modo de vida. Además, la fundación tiene en mente donar un taller de respiración a todos los asistentes a los talleres que organicen en Prepárate. Una forma preciosa de apoyar a las personas en situación de paro a parar la actividad mental desenfrenada, para pasar a enfocar.
Cada vez que leo un libro de desarrollo personal chequeo si hace hincapié en la importancia de la respiración. Este sí, este sí, este sí, este sí. Vamos siendo poco a poco conscientes de que la respiración, una respiración consciente, reduce nuestro acelere, nuestro agobio, nuestro estrés, aumentando nuestro bien-estar, y nuestro bien hacer, con los beneficios que esto reporta a nuestra vida, dentro y fuera del trabajo.
Este post pertenece a la serie Prepárate 2013, hoy en Madrid, mañana en Galicia, ya en el 2014. Si seguimos encontrando conexiones y personas a las que les gusta crearlas, es todo un hecho. Todo es posible cuando encendemos la luz, esa luz tan interna y tan personal que ilumina nuestro pequeño mundo aquí cerquita, alrededor.
También nos puedes encontar en linkedIN, unidos dentro, qué bonito.
Para toda aquella persona que quiera apuntarse como voluntaria de Prepárate MAD 2013, si no lo ha hecho ya, hemos preparado una página web.
Por cierto, Pedro, Natalia, Carmen, es lunes por la mañana y todavía no habéis pasado a por los cacharros. Ya toca, ya toca, ...