Antesdeayer, sentados en la mesa del café, comparábamos las empresas orientales (japonesas) con las occidentales, y la vinculación mutua empresa-trabajador, tan diferente en el mundo occidental. Sin poder esgrimir un informe, me da la impresión de que en oriente los trabajadores se visten con el mono de la empresa y la empresa los ve como un activo a desarrollar. Comentábamos cómo una persona media en el organigrama, en sus primeros años, puede rotar por más de 5 o 6 departamentos para tener una visión global de la empresa. Impensable aquí. Esa persona pasa a ser, efectivamente, un activo.
en el mundo occidental, queremos producir rápido, muy rápido, y los procesos de integración en una compañía no lo son menos. Una persona entra en un departamento y se especializa. Al cabo de 5 años es super-productiva, una super-máquina-humana. Cómo la vamos a cambiar de puesto, qué horror, vamos a necesitar dos para suplirle!!!
y además, si le enseñamos toda nuestra compañía, le estamos formando... para la competencia!!!
me hace gracia la diferencia de enfoques. En nuestro post de hoy, excesivamente largo (te puedes saltar el rojo) hablamos de la lluvia fina, de la flotación natural, y de la implicación en causas personales, también en el trabajo. Yo, en mi actual trabajo me he implicado en la defensa de la educación de nuestros menores, por ejemplo. Porque mi hijo sufría, o eso le diagnosticaron, déficit de atención.
de repente me pregunto, qué mecanismos tiene una organización para ser consciente de las problemáticas de su personal, y realmente pienso que no las tiene, o no son muy efectivas. Un cambio de enfoque, relacionado con las personas, que se desarrollan y crecen en las organizaciones, en el trabajo, y de sus intereses, y sus causas personales, bien podrían "alimentar" el posicionamiento en Responsabilidad Social de la organización. ¿No sería razonable que la organización apoyase proyectos de mejora que también mejoran la vida de sus trabajadores, reforzando su vinculación?
en mi organización eso es muy fácil, por lo pequeñita, y porque tenemos ese espacio abierto a comunicar. En la medida que la organización crece, los miedos crecen parejos, y el resultado es una comunicación fría, distante, gris, alejada de la emoción y de las personas.
afortunadamente, otras vías son posibles, apoyándonos en la intranet de la organización o en redes sociales de uso interno. De eso estamos tratando en otro grupo de linkedIN, community manager 3.0, organizaciones que cuentan cuentos, http://www.linkedin.com/groups?home=&gid=5104138&tr
si quieres unirte, encantados.
