Fotos.- Richard Howitt y Raffaele Baldassarre.Por Jesús de la Morena y Alberto Andreu

El Pleno del Parlamento Europeo ha aprobado esta semana los dos informes en que venía trabajando en desarrollo de la Comunicación de la Comisión sobre la Estrategia renovada de la UE para 2011-2014 sobre la responsabilidad social de las Empresas – COM (2011) 681- de 25 octubre de 2011.

El primero de ellos -Informe de la  Comisión de Asuntos Jurídicos sobre responsabilidad social de las empresas: comportamiento responsable y transparente de las empresas y crecimiento sostenible 2012/2098(INI)-, se centra en tres prioridades: (1) mejorar la transparencia; (2) establecer los procesos de autorregulación y corregulación;  y (3) clarificar la recompensa que supone la RSE en el mercado. Este informe, conocido por el nombre de su ponente, Raffaele Baldassarre, fue aprobado por 553 votos a favor, 41 en contra y 38 abstenciones.

Lo más destacado de este informe es su énfasis por  mejorar la transparencia. Para ello, el Parlamento “aboga por la adopción de una propuesta legislativa que, teniendo en cuenta la naturaleza multidimensional de la RSE y la diversidad de políticas de RSE aplicadas por las empresas, permita una gran flexibilidad en la actuación teniendo al mismo tiempo un nivel suficiente de comparabilidad que responda a las necesidad de los inversores y otras partes interesadas así como a la necesidad de ofrecer a los consumidores un acceso sencillo a la información sobre las repercusiones de las empresas en la sociedad, incluidos los aspectos de gobernanza y la metodología para calcular el coste del ciclo de vida; considera que, en su caso, la información sobre la sostenibilidad debería referirse también a la cadena de subcontratación y suministro y que debería basarse en metodologías globalmente aceptadas como las de la Iniciativa mundial de presentación de informes o las del Consejo Internacional de Informes Integrados; pide asimismo que se establezca una excepción o un marco simplificado a los que puedan acogerse las PYME”.

El segundo informe, cuyo ponente ha sido el parlamentario Richard Howitt - Informe de la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales sobre la responsabilidad social de las empresas: promover los intereses de la sociedad y un camino hacia la recuperación sostenible e integradora(2012/2097(INI))- se centra en cuatro aspectos o prioridades:

  1. Una recuperación sostenible. En primer lugar, y sobre todo, el debate sobre la RSE se ubica en el contexto de la crisis económica actual. Se aduce el argumento de que la RSE es indispensable para restablecer la confianza en las empresas y en una recuperación económica sostenible.
  2. Una aplicación de la RSE Global. La segunda prioridad del informe es desarrollar ideas concretas que ayuden a poner en práctica la voluntad de la Comisión de aplicar mejor las iniciativas globales en el ámbito de la RSE.
  3. Un enfoque multilateral. Se pide igualmente al Parlamento Europeo que reconozca la naturaleza especial de elaboración política de la UE sobre la RSE.
  4. Una “mezcla inteligente” de colaboración entre los sectores público y privado. El informe aboga por prestar mayor atención al impacto de las políticas públicas en la RSE.

Este informe Howitt, que fue aprobado por el sistema de mano alzada,  identifica como próximos pasos apoyar el amplio abanico de las acciones propuestas en la Comunicación. En especial, presta particular importancia a la integración de la RSE en el currículo de las escuelas generales de ciencias empresariales, al estímulo de la RSE en las pequeñas empresas mediante el enfoque de conglomerado y al establecimiento de una “auditoria” para asegurar que los galardones de RSE previstos se ajusten realmente a las mejores prácticas mundiales y europeas.  Finalmente el ponente resalta que “la RSE debe dejar de ser un proceso y comenzar a ofrecer resultados”.

UN DEBATE INTENSO

En el debate de estos dos documentos, ha salido a la luz diferentes ideas fuerza que, de alguna forma, marcarán el futuro de la RSC en Europa. Entre estas ideas, destacan las siguientes:

  • La mayoría subraya la importancia de que la adopción de la RSE por parte de las empresas sea algo voluntario. La flexibilidad favorece la competitividad de las empresas. No obstante, algunos interlocutores (principalmente del grupo de los verdes) justifica que las buenas prácticas voluntarias no son suficientes y es necesario establecer obligaciones jurídicas vinculantes.
  • Las pymes pueden desempeñar un papel clave en la difusión de la RSE. En este sentido, defienden que hay que apoyarlas, evitando cargas administrativas o financieras.
  • Se hace especial hincapié en la defensa de los derechos humanos, especialmente hay que vigilar el cumplimiento de la ley en los países en vías de desarrollo (filiales).
  • Otro tema ampliamente defendido es el de la transparencia por parte de las empresas, de modo que generen confianza en una situación actual tan complicada.
  • También se destaca que la Unión Europea debe jugar un papel ejemplarizante en temas de RSE.
  • La mayoría está conforme con los informes presentados, aunque hay excepciones (verdes, no inscritos). Las críticas están encaminadas a la falta de objetivos concretos, información diluida, mezcla de conceptos, innecesario hacer dos informes de lo mismo, etc.

LO QUE QUEDA AÚN PENDIENTE

Con este cuerpo doctrinal la UE avanza en la promoción de la RSC. Sin embargo aún queda pendiente la presentación por la Comisión Europea de la propuesta legislativa sobre la transparencia de la información social y ambiental facilitada por las empresas, anunciada en el Acta del Mercado Único.

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