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Rudolf Steiner se escribe con RS

Ayer participé en una presentación del Triform Institute, un evento maravilloso en el que he podido re-contactar con una idea valiosa. Todo lo que nos pasa es perfecto. Estamos donde tenemos que estar, como individuos y como sociedad.


El hilo conductor de la presentación paso a desgranarlo a continuación, después de una nota biográfica. Mi nombre es Mikel, padre de Gorka, alumno de la escuela Micael. Cuando Gorka contaba con 5 años y estaba en el primer trimestre de primaria, primera quincena del mes de octubre, con el curso recién empezado, nos llamaron para una tutoría. La tutora le trató a Gorka como la oveja negra de la clase. No podía creer que una mujer tan bien y tan formal, María, mi esposa, fuese la madre del engendro, de la bestia.

En el viaje de vuelta a casa, María, ahora mi ex, le preguntó a Gorka por qué se tapaba los oídos y se hacía bolita cuando le hablaba su profesora. Gorka le señaló al chofer del autobús, ya que se dirigían desde Majadahonda a Moncloa, en un autobús público, ya que yo no había podido asisitir a la reunión y me había llevado el coche a algún cliente. Gorka le comentó a María, señalando al chofer desde la última fila del autobús. “¿Ves al chófer? MI señorita me chilla tan fuerte que me tengo que tapar los oídos.” Ese fue el último día de Gorka en el Sant Michael School. Consultamos a un amigo especializado en educación que nos remitió a la escuela Micael, un centro casi único en España que trabaja con base en la antroposofía, una visión integral de los reinos mineral, vegetal, humano, vinculados con el cosmos aplicado a la pedagogía. Cambiamos de colegio y cambiamos mucho más. Cambiamos de esquema educativo. Y sin saberlo entonces, cambiamos de esquema de vida.

Los fundamentos de la antroposofía permean nuestra vida con la valiosa colaboración de nuestros hijos. Gorka pasó de ser un niño hiperactivo y a medicar (adormecer o drogar con Ritalín) a ser un niño tocapelotas e inquieto más o menos adaptado en su nuevo colegio. Y digo más o menos porque la vida no es perfecta, pero ahí va. Con el tiempo, a Gorka le diagnosticaron, entre otras, hipersensibilidad auditiva (mi señorita me chilla tan fuerte …) y problemas de reflejos (el síndrome de Moro, entre otros) que tratamos con cariño y tiempo en casa.

En la presentación de ayer Luis Espiga nos desgranó sin prisa pero sin pausa los fundamentos del Triform Institute, los síntomas de enfermedad de la sociedad en la que vivimos, y el enfoque para curar el cuerpo espiritual de las organizaciones !!! La triformación social es la último legado de Rudolf Steiner, historiador, economista, filósofo, tan importante como poco conocido en España. Un legado que no desarrolló en su totalidad, ya que el siglo XX no era el momento adecuado para su desarrollo. Hoy, con 12 años de camino en el siglo XXI, metidos en una crisis sin precedentes, una crisis para la que no hay recetas, para la que no se ve una pronta ni larga ni clara recuperación, una crisis que ha venido para quedarse, una crisis que no podemos obviar, y por tanto maravillosa, nos tenemos que replantear un par de cosas de nuestro modelo de sociedad.

Según Steiner, hay tres esferas en la vida de una sociedad. Son la jurídica / política, la cultural y la económica. Imagínate 3 esferas formando un trébol con un espacio de intersección. Imagínate los aros olímpicos con sólo 3 círculos. En la teoría desarrollada por Steiner, el mundo funciona cuando cada una de las esferas funciona conforme a las leyes que le son propias.

Encontramos la primera sorpresa al descubrir las leyes de las tres esferas.

 ¿Cuál es la ley que aplica al mundo jurídico / político? Intenta responder sin leer. Cuál puede ser, cuál puede ser … Esta es sencilla: la justicia.

¿Cuál puede ser la ley de la esfera cultural? Piensa sin leer, porque leer la respuesta no te ayuda a desarrollar la imaginación ni el criterio. Esta es un poco más complicada: la libertad. ¿Te puedes imaginar cultura sin libertad? ¿A dónde nos llevaría esa situación? Artistas dirigidos por el mentor. Artistas de pago. Máquinas de reproducción mecánicas y al servicio del poder.

Pero la gran sorpresa estriba en el ámbito más novedoso y más amplio, el económico. ¿Cuál puede ser la ley que mueve la esfera económica? Como no la vas a adivinar, no pienses. Lee. Se trata de la fraternidad, el concepto desconocido. Porque tenemos que ser sinceros. No tenemos ni idea de qué se trata. Ni idea.

Si recapitulamos, las leyes son igualdad, justicia … y fraternidad. Exactamente el lema de la revolución francesa. Qué curioso, ¿verdad?

Porque a lo largo de la historia ha habido atisbos de emergencia de la triformación. En un recapitulativo breve, los caballeros del temple, la fracasada revolución francesa y la antroposofía / triformación social. Y digo atisbos, porque se trata de eso, de movimientos que no cuajaron. No era el momento.

Si somos sinceros, estamos en el buen momento. Ahora que nadie tiene ni idea en cómo meterle mano al asunto, no hay recetas ni guías, tenemos que cambiar de nivel para resolver el problema que originamos en el nivel inferior, siguiendo la teoría de Einstein. Estamos en un momento único de la historia de la humanidad. En el momento de la evolución de las tres esferas de nuestro mundo. En el momento perfecto.

Para terminar, con una nota de color, podemos analizar bloques que están incluidos en las esferas.

¿Dónde incluirías la educación, la I+D, la medicina, la pedagogía y la agricultura?

Según Steiner, estos cuatro mundos están en la esfera cultural. Si observamos nuestro mundo enfermo, la sanidad (mejor deberíamos decir el negocio de la enfermedad) y la agricultura (y aquí mi mente vuela a los transgénicos) están en el mundo económico, como la guerra y la prostitución. Grandes industrias de producir dinero. Un mundo tan enfermo que está dominado por la esfera intrusiva: la económica, que moldea leyes y cultura según su interés, un interés que está lejos de la ley por la que debería ser el gran faro: la fraternidad.

Un mundo enfermo movido en clave Patogénica (la enfermedad dispara los mecanismos) en vez de Salutogénica (tomamos acciones para promover salud en todas las esferas y ámbitos), en el que el miedo a no tener suficiente mueve la avaricia, codicia y el trabajo forzado (los trabajos forzados) de cada día de todos nosotros, creando un gesto muy característico, avorazado, de coger, de acaparar por si acaso, para la vejez, para un montón de estúpidas necesidades creadas, en vez del gesto que necesita este mundo hoy, el de dar. El gesto de compartir

Hoy tenemos que reformular esa frase que todos hemos leído alguna vez: “En este mundo hay suficiente para todos, pero no hay suficiente para la avaricia de unos pocos.”  Si somos sinceros, la entendemos  pero no captamos su esencia. Además, cuando la leemos, pensamos en ELLOS, en el gran capital, en las grandes fortunas y corporaciones como responsables del problema, cuando en realidad debería hablar, déjame que sea radical, de TODOS NOSOTROS. Porque habla de ti y de mí. De tu gesto y del mío. Porque todos somos parte del mismo problema. Y va a seguir siendo así si no cambiamos este modelo enfermo, basado en necesidades creadas, en el consumo indecente, en el miedo y en ese gesto tan propio de acaparar. Otro coche, otra casa, otro fondo de pensiones, otro qué. Porque metidos en esa carrera, siempre habrá otro qué más.

La presentación de ayer me pareció maravillosa. Hoy tengo ganas de leer algo más de los caballeros templarios, y de Steiner, y de la revolución francesa, y de la triformación social, y de responsabilidad social con mayúsculas.

Rudolf Steiner, gran hombre, gran filósofo, gran práctico, que introduce el elemento espiritual en la organización como ser vivo que es (pero esa es otra historia) no se podría escribir de otra forma: RS. A secas.

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