Corporate Excellence ha reunido la tarde de este pasado jueves madrileño a un nutrido grupo de interesados por la reputación y comunicación corporativa para presentar el primer libro de su biblioteca propia, una colección de escritos que se editarán junto a LID Editorial.
“Alinear para ganar”, de Cees B. M. van Riel, es el título elegido para abrir el camino de esta nueva iniciativa y ha conseguido que también algunos interesados y dedicados a la RSE nos hayamos acercado a conocer de primera mano la presentación de sus principales líneas y conclusiones. El propio autor, arropado por Luis Abril y Ángel Alloza, Presidente y CEO respectivamente de Corporate Excellence, ha defendido la idea que subyace de este, su décimo libro dedicado a estrategia empresarial y comunicación corporativa, que defiende como tesis principal que “la mejor estrategia, diseñada por el mejor líder, está condenada al fracaso si no cuenta con el apoyo de los grupos de interés clave de la compañía”.
Alinear (que no alienar) los públicos estratégicos con la estrategia de la compañía es clave para la creación de valor, algo que sabemos y repetimos constantemente quienes nos dedicamos a la responsabilidad social y que se vincula de forma evidente a la reputación de la empresa, cada vez más expuesta al escrutinio de todos sus grupos de interés.
De forma muy gráfica, van Riel, que además de profesor de comunicación corporativa en la Rotterdam School of Management de la Erasmus University de Rotterdam es vicepresidente y cofundador de Reputation Institute, ha explicado la diferencia entre el compromiso (engagement) y la alineación (alignment) como la diferencia entre el estado de soltería y compromiso antes de contraer matrimonio (en el que todo son buenas intenciones) y el matrimonio en sí (lo que sería el alignment) que equivaldría a lo que de verdad ocurre, lo que realmente hace la empresa.
Tras la aportación final de Abril, en la que ha hablado sobre la “Economía de la Reputación” y la importancia de este activo intangible como una función transversal de la gestión de las empresas, se han dedicado los últimos minutos a resolver algunas dudas e inquietudes entre el público asistente. Si bien interesantes cuestiones como si una auténtica alineación de los grupos de interés se está llevando a cabo de forma real en las empresas o si la recesión está frenando esas buenas intenciones de la fase de engagement podrían haber sido temas de intenso debate, las respuestas han sido breves y algo políticamente correctas, en mi humilde opinión.
Aunque se podría seguir teorizando mucho sobre el tema, resulta evidente la vinculación entre esta alineación de los grupos de interés y la reputación corporativa, pues como ya nos enseñaban en la facultad a quienes estamos formados en periodismo y comunicación, la reputación de una organización no deja de ser los valores que a ésta le atribuyen un individuo o grupo de personas. Quizá lo que cabría ahora preguntarse es: ¿ser líder en buena reputación es ser líder en responsabilidad social? Pasen y opinen…