Stakeholders¿Por dónde empezar? ¿Qué pasos he de dar? ¿Cómo comienzo? Estas son las preguntas que la mayoría de empresas, especialmente las pequeñas y medianas, se hacen al considerar la implementación de una estrategia de sostenibilidad. Naturalmente, también surgirán otras preguntas, relacionadas sobre todo con los costes de la operación y con el retorno de la inversión, pero las dudas sobre cómo iniciar el proceso y cuáles son los primeros pasos a dar tienen algo de duda existencial que en muchos casos condicionará el éxito de la estrategia.

La guía ISO 26000 es una herramienta muy útil para pequeñas y medianas empresas que quieran comprometerse con la responsabilidad y la sostenibilidad ya que ofrece muchas pistas sobre cómo llevar a cabo el proceso.

Haciendo un inciso, la ISO 26000 es un documento que debería estar disponible de manera gratuita a todas las PYMES que deseen ser sostenibles. Desgraciadamente, esto no es así ya que adquirirla supone un cierto coste.

Volviendo a las pistas que ofrece la guía ISO 26000, un gran consejo que este manual ofrece es conocer a los grupos de interés como primer paso para detectar las materias relevantes en las que nuestra empresa debería concentrarse.

Detectar a los grupos de interés se convierte así en el primer hito en el camino hacia una empresa sostenible. Saber quiénes son los grupos afectados por los impactos de nuestras actividades nos permitirá conocer cuáles son las materias por las que muestran especial preocupación.

¿Cómo identificar a los grupos de interés? Hace falta cierto ejercicio de introspección mediante el cual analizaremos con quiénes nos relacionamos y sobre quién ejercemos nuestros impactos. Esta es una buena herramienta de autoconocimiento que no solo nos ayudará a fijar prioridades, sino que quizás incluso nos ayude a detectar oportunidades de negocio hasta ahora ignoradas.

  • Podemos analizar nuestras actividades departamento por departamento, identificando los grupos de interés con los que cada departamento se relaciona. Por ejemplo, compras se relaciona con los proveedores, ventas se relaciona con los clientes, etc.
  • También podemos analizar el ciclo de vida de nuestros productos y ver qué grupos se ven afectados por cada fase del ciclo de vida, desde el diseño del producto hasta su lanzamiento en el mercado y la gestión de sus residuos, sin olvidar pasar por los grupos de interés afectados por el aprovisionamiento de las materias primas (escondidos quizás en algún lugar recóndito).
  • Asimismo, cabe la posibilidad de ver cómo se gestionó este asunto en el pasado, para poder mejorarlo y sacar mejor partido de ello.

 

Las ventajas de este mapeo de grupos de interés (stakeholder mapping) como paso previo a la implementación de la estrategia son las siguientes:

  • Hacernos una composición de lugar sobre dónde estamos y con quién nos jugamos nuestro futuro como organización.
  • Conocer a nuestros interlocutores y estar preparados para sus demandas, detectando posibles oportunidades de negocio.
  • Priorizar y concentrarnos en aquellos grupos de interés que puedan tener especial relevancia para nuestra organización. Al fin y al cabo, nuestros recursos son limitados, sobre todo en el caso de las PYMES,  y tenemos que concentrar nuestra atención en lo esencial.
  • No ignorar a aquellos colectivos, como ONGs u organizaciones vecinales, que no forman parte de nuestra organización o no tienen un papel claramente definido, pero que sí se ven afectados por nuestras actividades.

 

Definitivamente, la identificación previa de los grupos de interés es uno de los consejos más valiosos que ofrece la ISO 26000 a la hora de trazar la hoja de ruta hacia la sostenibilidad. En posteriores artículos veremos cuáles son los siguientes pasos de este camino a la responsabilidad empresarial.

Juan Villamayor, Consultor en Responsabilidad y Sostenibilidad Empresarial

http://juanvillamayor.com

http://thegreenden.net

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