Como ya os comentábamos en nuestro último post, hoy vamos a hablar de la situación de cada uno de los sectores en los que se divide el Índice General de la Bolsa de Madrid (IGBM), según los resultados de Informe Reporta 2011. Teniendo en cuenta la diversidad de las compañías que componen este índice y con el fin de conseguir grupos lo más homogéneos posible, las sociedades analizadas se han dividido en 10 sectores de actividad, siguiendo la clasificación de la Bolsa de Madrid pero desagregando los subsectores de Construcción, Inmobiliario, Alimentación y Productos Farmacéuticos.
Hay tres cuestiones que nos han llamado particularmente la atención, tal y como se muestra en la comparativa 2010-2011 de la clasificación sectorial en el siguiente gráfico:

Ya hemos comentado de que las cotizadas que lo hacían bien el año pasado, lo hacen mejor en éste. En el caso de las compañías petrolíferas, energéticas y financieras, podemos explicar su buena calificación sectorial porque se trata de grupos muy parecidos en tamaño, internacionalización e impacto económico, ambiental y social.
Sin embargo, el tercer sector mejor clasificado, construcción, tiene la particularidad de estar constituido por sociedades muy diferentes. A pesar de que algunas de ellas -como Acciona, Ferrovial, FCC o ACS- están incluidas dentro de este grupo, la mayor parte de sus ingresos y beneficios proceden del sector servicios o energías renovables. Y son precisamente las calificaciones obtenidas individualmente por estas empresas las que hacen subir la valoración media del sector.
En 2011, la sustancial mejora de Indra, que pasa del grupo B al grupo A, y de Tecnocom, que pasa del C al B, así como la incorporación de Amadeus al IGBM con una calificación de BBB, son los variables que hemos encontrado para justificar este ascenso del año pasado a este.
Esta afirmación resulta todavía más sorprendente al tratarse de sectores muy ligados al consumidor final. En concreto, el sector de alimentación, que baja su puntuación media en 10,5 puntos respecto del año anterior, pasa a ocupar este año el último puesto de la clasificación sectorial –sustituyendo a las inmobiliarias-. Bajan las puntuaciones medias de casi la totalidad de las empresas que lo componen.
Aunque en menor medida, también es significativa la baja puntuación de productos farmacéuticos, por tratarse de un sector de especial sensibilidad social y con una fuerte capacidad investigadora y presencia internacional.