El programa de profundización en la responsabilidad social está promovido por empresas e instituciones catalanas, bajo el liderazgo de las Cámaras y el apoyo de la Generalitat, y con la dirección técnica del Global Reporting Initiative, el referente mundial en elaboración de memorias de sostenibilidad
Este 2011, sesenta y cinco PYME catalanas más se están iniciando en la gestión de la Responsabilidad Social (RSE) por medio del programa tRanSparÈncia, apostando por ser más competitivas y ganando capacidad de rendir cuentas de manera transparente a partir de una mejor gestión de sus impactos en materias sensibles para la sociedad.
Hace apenas dos años se puso en marcha el programa RSE.pime (www.rsepime.cat), también con el liderazgo del Consell de Cambres y de la Generalitat de Catalunya, que permitió que treinta empresas pequeñas o medianas hicieran un salto adelante en la gestión de la RSE. Si en ese programa eran las mismas pymes las que mostraban el interés en participar, ahora las pymes afectadas estarán por recomendación de grandes clientes suyos. En esta ocasión las pymes disfrutarán de la oportunidad gracias a la implicación y compromiso de grandes empresas con las que tienen una relación relevante.
El caso es que once grandes empresas catalanas (o con una gran presencia en Cataluña) participan en un programa pionero que pretende impulsar la incorporación de políticas de la responsabilidad social a lo largo de la cadena de suministro. Se trata de Abacus Cooperativa, Grupo Codorniu, La Caixa, Grupo Damm, DKV Seguros médicos, Laboratorios Esteve, Mango, Nestlé, Contratas y Obras, Gas Natural Fenosa, y Port de Barcelona.
En este proceso, las grandes empresas participan como mentores de las pymes proveedoras. Este acompañamiento fortalecerá las relaciones comerciales entre las grandes empresas y sus empresas proveedoras.
Traccionar la cadena de abastecimiento
Fomentar la RSE a lo largo de la cadena de abastecimiento se ha convertido en uno de los grandes retos que tiene este enfoque de gestión, tanto por razones prácticas como más conceptuales.
En primer lugar porque no se puede garantizar la condición de sostenibilidad o ética de un producto si no se puede garantizar la trazabilidad de las prácticas socialmente responsables a lo largo de la cadena. Una empresa que aspire a disfrutar de ciudadanía corporativa ya no puede mirar hacia otro lado cuando se le cuestionan las prácticas "río arriba" sobre las que no tiene responsabilidad legal pero sí de carácter social.
Pero también es un reto porque forma parte de la RSE de una compañía extender la sensibilidad y el compromiso social entre sus grupos de interés, lo que, además, ayudará a generar más valoración de la RSE en entornos cada vez más amplios.
Muchas empresas no saben por dónde empezar
Arrastrar o traccionar a las empresas proveedoras hacia un modelo de gestión que integre la RSE es una necesidad que, si no se aborda con mayor determinación, es porque no se sabe cómo proceder. Cliente y proveedor se pueden ver confundidos por el hecho de abordar aspectos que no han formado parte de la relación comercial habitual. A veces también se parte de la creencia de que puede ser un proceso demasiado pesado, demasiado intervencionista o demasiado costoso.
Por ello, ahora mismo es oportuno que una iniciativa de fomento de la RSE ponga el foco en esta necesidad, mostrando cómo hay que proceder técnicamente de manera eficiente y con una integración que reduzca los costes, y mostrando como aportar mejoras a ambos lados haciendo que las pymes participantes sepan apreciar el valor de la propuesta e integrándolo como una oportunidad.
La oportunidad de un programa pionero
Transparència es un programa pionero a nivel mundial, que es impulsado por un organismo de referencia como el Global Reporting Initiative (GRI). Si bien hasta ahora se había puesto en marcha por medio de acuerdos entre GRI y alguna gran empresa, este es la primera vez que se lleva a cabo con una perspectiva territorial, es decir, activando todo este conjunto de instituciones, grandes empresas y pymes del territorio.
Es un orgullo y no es casualidad que GRI haya elegido nuestro país para realizar esta primera experiencia, ya que Cataluña es uno de los países del mundo con más empresas comprometidas en RSE.
Focalizar la cadena y el territorio
Valoramos que la realización con éxito de este programa puede tener una gran relevancia y, además, hay que hacer las siguientes consideraciones:
La iniciativa que ahora se pone en marcha se orienta explícitamente hacia el primer punto, la gestión de la RSE en la cadena de abastecimiento. Pero también tiene una derivada indirecta, centrada en el hecho de la construcción de un territorio socialmente responsable, donde no sólo haya muchas empresas gestionando su RSE sino abundancia de procesos de diálogo entre grupos de interés, integrados en cadenas de valor y clusters y, yendo más allá, con capacidad para abordar sinérgicamente los retos del territorio y de convertir la RS en un atributo de este territorio.
No en vano, en Cataluña encontramos muchas pymes gestionando su RSE. Como muestra, se hacen más de un cinco por ciento de las memorias GRI del mundo, todo un récord fruto de las iniciativas llevadas a cabo y de la cantidad de pymes que han entrado en este modelo. Todo ello muestra la proactividad en RSE que se puede correlacionar con modelos avanzados de gestión y capacidad de gestión del cambio para adaptarse a nuevos requerimientos de la sociedad.
RSE de las pymes
Muchas pymes ya están llevando a cabo prácticas que se ubican dentro del paraguas de la RSE, aunque a menudo no las hayan concebidas como tales, o que no dispongan de un enfoque más integrado.
El gran salto se produce cuando un empresario o empresaria descubren que este comportamiento responsable puede ser una gran estrategia de creación de valor y de posicionamiento, y que aporta la oportunidad de crear lazos de confianza con sus interlocutores, desde los trabajadores, socios y clientes, hasta la administración, los financiadores y la comunidad.
Motivación de las pymes dentro de la cadena
Si en el programa RSE.pime, las empresas podían valorar que tenían una responsabilidad directa ante la sociedad, en este otro programa otras pymes pueden sentir que su responsabilidad queda diluida y oculta detrás de la cadena de abastecimiento. Entonces, ¿por qué estas pymes podrían tener interés en tomar parte, más allá de quedar bien con unos grandes clientes?
Fruto de este proceso, se fomentarán unas relaciones empresariales estables y respetuosas con las personas y el medio ambiente.