Kimberly-Clark, especializada en el desarrollo de productos para la higiene y el cuidado personal ha firmado un acuerdo de colaboración con Greenpeace para llevar a cabo políticas forestales y reforzar su compromiso con el medio ambiente.
El convenio promueve la gestión responsable de los bosques y el reciclado de fibra y afianza la apuesta de la empresa por la conservación de los bosques en todo el mundo. Ya en estos momentos el 98% de la fibra utilizada por la compañía procede de sistemas reconocidos como sostenibles.
La empresa asegura que ha incrementado la eficiencia energética en un seis por ciento respecto a 2005. Además, la utilización de energías renovables ocupa casi un tercio del total de la compañía y se ha reducido el gasto de agua en 13 millones de metros cúbicos desde 2008.
ha firmado un acuerdo de colaboración con Greenpeace para implementar políticas forestales y reforzar su compromiso con el medio ambiente, según informan ambas entidades.