Eso es para las grandes empresas, las del Ibex, las multinacionales, las que facturan millones de euros, tienen miles de empleados, y están en todo el mundo ¡Si yo vendo zapatos! RSC ¿pa’ qué?
Pues para un montón de cosas, amigo de la pyme, según el caso.
Para competir. Competitividad. Si vendes zapatos, o guitarras, o prótesis dentales, date por fastidiado porque alguien vende lo mismo que tú y encima más barato, y es más guapo. Tú puedes creerte el campeón de los zapatos, o de las guitarras, y serlo realmente, pero tranquilo, que ya vendrá alguien de Asia a jorobarte el negocio. ¿Se puede competir con China? ¿Se puede competir con el vecino? ¿En qué? ¿En precio y calidad? Eso ya no es suficiente, y menos en crisis.
Para gestionar riesgos y encontrar oportunidades. ¿Sabes qué riesgos corre tu negocio? Tendrás una idea más o menos, digo yo. ¿Y no será mejor preguntarlo a tus grupos de interés? ¿Se te ha ocurrido pensar que puede haber oportunidades al alcance de tu mano, pero que tú, en tu día a día, no las ves? A lo mejor tus propios clientes te pueden decir que les gusta, que no les gusta, cómo les podrías satisfacer más, etc. O tus empleados podrían sugerirte algo que los haría mejorar sus condiciones, y no solo subirles el sueldo (que eso siempre ayuda, pero no está el horno para bollos). En fin, son sugerencias.
Para gestionar tu negocio. Eres el que más sabes de zapatos, o de guitarras, pero eso no quiere decir que sepas de RRHH, temas financieros, de comunicación o marketing, etc. Puedes ser el mejor en lo tuyo, pero que eso no presupone ser el mejor en todo lo demás ¿no? Pues a lo mejor la RSC te echa una manita en ciertas áreas que pueden andar flojas.
Para gestionar tu plantilla. Ya, les pagas todos los meses y tenéis buen rollito. Lo demás, pues lo que dice la ley. Gran frase. En fin, es un tema complejo, pero hay un mundo por descubrir más allá de lo que dice la ley, y encima, puede no ser más costoso, sino menos. Me sé de una gran empresa que lleva a gala pagar menos que nadie en su sector a sus empleados… ¡y no se les va ni uno! En definitiva los sueldos son como los maleteros de los coches, en poco tiempo ya no te caben tus cosas. Así que a lo mejor es posible basar productividad, compromiso, eficiencia, en algo más que el sueldo, la ley y el buen rollito aparente, que desaparece a la primera dificultad. Si solo siembras nóminas, pues cosecharás "mercenarios" (dicho con todo el cariño, que no se me ofenda nadie).
Hay muchos más motivos. Esto, como todo lo que escribo, es una burda simplificación, pero las pymes y yo amamos las cosas sencillas, que le vamos a hacer.