Los microseguros como alternativa a la gestión del riesgo de los segmentos “más pobres”. Dicho así, del tirón, podría tratarse del prólogo de un sesudo ensayo, mezcla de social y técnico-económico, poco atractivo para el no iniciado, sobre el que o lo volveremos una vez nos hayamos familiarizando algo más con el tema.
Fracisco Javier Garayoa
Los micros seguros como alternativa a la gestión del riesgo de los segmentos “más pobres”. Dicho así, del tirón, podría tratarse del prólogo de un sesudo ensayo, mezcla de social y técnico-económico, poco atractivo para el no iniciado, sobre el que o lo volveremos una vez nos hayamos familiarizando algo más con el tema.
Si rebobinamos, y partimos de la RSC en las instituciones financieras y aseguradoras, algo ya más familiar, entendiendo que una extensión de la misma es el compromiso de facilitar la accesibilidad de los segmentos excluidos y marginados, nos iremos acercando a los productos micro, los micro créditos y los micro seguros.
El desarrollo y conocimiento de estos dos productos no es el mismo, pues si bien los micro créditos han tenido una plataforma de divulgación importante, a raíz de que la Asamblea General de Naciones Unidad declarara el año 2005 como el año Internacional de los micro créditos, y se otorgara el premio Nóbel de la Paz del 2006 al Grameen Bank de Bangla Desh y al Profesor Yunus, los micro seguros tan solo han ocupado un lugar secundario, con un menor desarrollo como producto social.
El papel menor de los micro seguros es difícilmente entendible en estos momentos, de forma que cada vez van asumiendo un mayor protagonismo dentro del circulo de la inclusión financiera, (citando a Albarran), el cual solo se completa con los productos que cubren las situaciones de vulnerabilidad, y aquí ubicamos a los micro seguros, retomando el concepto inicial de “ la alternativa a la gestión del riesgo de los más pobres”.
La característica que define a los micro seguros, ligada directamente con la RSC, es la atención al segmento de menores ingresos, cubriendo situaciones de vulnerabilidad, permitiendo así el acceso a los servicios formales que les brinda el sector asegurador, con las garantías correspondientes al mismo.
El cumplimiento de este compromiso social no está exento de dificultades técnicas ya que hablamos de un segmento con rentas irregulares, dentro de la actividad económica informal, con un elevado nivel de vulnerabilidad, bajo nivel cultural y escasos recursos, entre otras particularidades. La respuesta a esta “demanda singular”, pasa por desarrollar modelos de bajo coste, contrataciones masivas, diseños de productos específicos y toda una serie de procesos de innovación y aportes tecnológicos, que son indispensables para cubrir los requerimientos de sostenibilidad económica y social.
Una vez que se salvan las dificultades técnicas que hemos mencionado, viene lo más complejo, que es superar las dificultades de “criterio empresarial”, y es aquí donde se pone a prueba la cultura de la RSC a nivel interno. Tenemos dos opciones, una , y la más tentadora, aplicar los ahorros de costes del modelo de los microseguros al incremento de los márgenes operacionales, y la otra, más acorde con las políticas de RSC, aplicarlos a la rebaja de la prima, haciéndola accesible para un mayor número de familias del segmento de bajos recursos.
En el primer caso, el impacto en la cuenta de resultados es inmediato y llega a convertirse en un negocio estratégico a corto plazo, como es el caso de muchas modalidades de seguros masivos en América Latina.
En el segundo caso, donde los criterios de la RSC son prioritarios, se consiguen compatibilizar los objetivos sociales con los de negocio, lográndose un mayor acceso a los seguros de un segmento excluido, pero sin afectar negativamente a la cuenta de resultados, dado que el beneficio neto del programa se alcanza por el efecto volumen, resultado de una estrategia de negocio a medio o largo plazo, con aportes globales elevados y estables.
En definitiva, que el desarrollo del micro seguro, como reto a afrontar por las compañías aseguradoras con vocación de RSC, es un ejemplo de compromiso complejo que solo logra encauzarse cuando la cultura corporativa de la empresa se cree lo que predica y para ello da un paso al frente.
Tenemos ejemplos destacados de estos compromisos en instituciones punteras dentro del sector financiero y asegurador de nuestro país, con apuestas firmes, tanto por el desarrollo de los micros créditos como por el de los micros seguros. Valga el predicar con el ejemplo, que , como dice un refrán popular, es lo que de verdad “cunde”.