
El derecho al trabajo, reconocido como un elemento esencial para la inclusión social y la autonomía personal, sigue siendo una meta lejana para buena parte de la juventud con discapacidad. Según informa la Fundación Adecco en la undécima edición de su informe Jóvenes con discapacidad, motor de futuro, el desempleo entre este colectivo alcanzó el 48,6% en el último año, lo que significa que casi una de cada dos personas jóvenes con discapacidad que busca trabajo no consigue acceder al mercado laboral.
El estudio, elaborado por el Observatorio de la Vulnerabilidad y el Empleo con motivo del Día Internacional de la Juventud, se basa en una encuesta realizada a 101 personas menores de 35 años con discapacidad, de las que tres de cada cuatro estaban buscando empleo en el momento de la consulta. La investigación pone el foco en cómo las barreras laborales repercuten directamente en otros derechos fundamentales, como la independencia económica, el acceso a una vivienda o la posibilidad de desarrollar un proyecto de vida propio.
El informe subraya que las dificultades para acceder al empleo tienen consecuencias que van mucho más allá de la inserción laboral. La mayoría de las personas encuestadas considera que la estabilidad laboral es el principal requisito para poder emanciparse.
En este contexto, cerca del 75% cree que no podrá independizarse antes de cumplir los 35 años. Entre los principales obstáculos identifican el desempleo, el elevado coste de la vivienda, la escasez de viviendas accesibles, la necesidad de apoyos específicos y unos salarios que consideran insuficientes para afrontar una vida autónoma.
Además, el informe estima que alrededor del 82% de los jóvenes con discapacidad continúa viviendo con sus progenitores, una proporción superior a la registrada para la población joven en general, una situación que la entidad relaciona con las mayores dificultades de acceso al empleo y a los apoyos necesarios para desarrollar una vida independiente.
La investigación también pone de relieve que las dificultades no terminan con la búsqueda de empleo. Más de la mitad de las personas jóvenes con discapacidad afirma haber sufrido algún episodio de discriminación durante los procesos de selección.
Entre las situaciones más habituales, destacan el envío de currículos sin recibir respuesta o entrevistas en las que la atención se centra en la discapacidad en lugar de en las capacidades profesionales. El documento advierte de que los prejuicios y estereotipos siguen condicionando el acceso a la primera oportunidad laboral, una circunstancia que se suma a la falta de experiencia propia de las primeras etapas profesionales.
El informe dedica un apartado específico al impacto de la inteligencia artificial sobre el empleo juvenil. Un 42% de las personas encuestadas teme que la automatización reduzca las oportunidades de acceder al primer empleo, mientras que parte de los participantes considera que los procesos de selección automatizados podrían reproducir sesgos que afecten negativamente a las personas con discapacidad.
No obstante, la percepción no es exclusivamente negativa. Más de la mitad de los jóvenes consultados asegura utilizar herramientas de inteligencia artificial para preparar currículos, entrenar entrevistas o mejorar su perfil profesional, lo que refleja una adopción creciente de estas tecnologías como apoyo en la búsqueda de empleo.
La Fundación Adecco sostiene que garantizar el acceso a un empleo digno y estable resulta determinante para que las personas jóvenes con discapacidad puedan ejercer plenamente derechos como la autonomía personal, la participación social o la posibilidad de decidir su propio proyecto vital.
Según recoge el informe, disponer de un empleo estable no solo facilitaría la emancipación, sino que también contribuiría a mejorar la salud mental, ampliar las oportunidades de formación, favorecer la creación de una familia y reforzar la participación en la sociedad en condiciones de igualdad.