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En las últimas décadas el mundo del trabajo ha experimentado fuertes transformaciones y, en vísperas al día internacional de las y los trabajadores, es una buena fecha para reflexionar en torno al trabajo decente. El Pacto Mundial de las Naciones Unidas España ha publicado un informe al respecto.
Luces y sombres del trabajo decente en las empresas españolas

Se acerca el día internacional de los trabajadores, y es un buen momento para reflexionar en torno a la importancia del ODS 8 de la Agenda 2030 y los avances y retos que tienen las empresas españolas en materia de trabajo decente. Un informe recientemente publicado por el Pacto Mundial de las Naciones Unidas España indaga a cerca delas condiciones laborales en nuestro país.

Pero, antes que nada, es preciso comprender ¿qué entendemos por trabajo decente? Este concepto es definido por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) como aquel trabajo productivo desarrollado en condiciones de libertad, equidad, seguridad y dignidad humana, plasmado a través del respeto de los principios de igualdad de género y de no discriminación. En este caso, vemos una clara carga social del trabajo, ligados a otros ODS como el 3, el 5, el 10 o el 16. Esto es un claro reflejo de cómo el futuro del trabajo no sólo tiene que mirarse desde una perspectiva de crecimiento económico, sino que también debe poner el foco en las personas. De hecho, el ODS 8 reconoce que un empleo decente es esencial para reducir la pobreza y las desigualdades, mejorar la calidad de vida de las personas y promover un crecimiento económico sostenible.

EL informe del Pacto Mundial advierte que, a pesar de los avances realizados en los últimos años, especialmente en el ámbito de la seguridad laboral y la conciliación, la sensación de la mayoría de la sociedad española es que estamos lejos de conseguir el trabajo decente. En concreto, según un estudio de 2022, el 77% de la población española considera que los y las trabajadoras no tienen un empleos justos y dignos. El salario justo es entendido como aquel que es suficiente para garantizar un nivel de vida decente para la persona trabajadora y su familia, teniendo en cuenta sus necesidades básicas, como la alimentación, la vivienda, la vestimenta, la educación y la atención médica.

En este sentido, tener en cuenta el contexto y el coste de la vida en el país es esencial para determinar si un salario es justo o no. En el caso de España, por ejemplo, a raíz de las crisis de los últimos años y del fuerte crecimiento de la inflación, el coste de la vida ha aumentado notablemente, haciendo que 2022 se confirmase como el año de la gran devaluación de los salarios. De acuerdo con el INE, los precios crecieron tres veces más rápido que los salarios, provocando la mayor devaluación de los sueldos de los españoles al menos en los últimos 40 años. Esta situación pone a las empresas en el foco, como uno de los agentes que han de implicarse para continuar garantizando salarios dignos para sus trabajadores.

Otro aspecto importante que incluye la publicación es la necesidad de mirar la cuesti´n salarial con perspectiva de género, ya que, muy a nuestro pesar, la brecha salarial persiste en nuestro país con un 28,21%. Por otro lado, la seguridad en el trabajo es otro de los pilares fundamentales a la horfa de pensar el trabajo decente. Esta no sólo tiene que ver con la prevención de riesgos físicos, sino también con la inclusión y la no discriminación de las personas empleadas. Todas ellas, sin importar su sexo, raza, religión, orientación sexual o discapacidad, deben sentirse seguras y cómodas en sus entornos laborales.

Por supuesto, en un lugar de trabajo seguro tampoco tiene cabida la explotación. En este sentido, es significativo el avance de las empresas que cotizan en el IBEX 35, pasando del 69% al 89% de empresas que han implementado medidas para abordar este tema en 2022. Todavía queda mucho por hacer en este ámbito, pero estos progresos son un paso importante para asegurar la realidad de un trabajo decente.

Finalmente, el documento indaga acerca de la protección social para las familias de los trabajadores y las trabajadoras. En este punto las medidas de conciliación, programas de salud o de apoyo a madres y padres para que puedan hacerse cargo de sus hijos son fundamentales.

La buena noticia es que las empresas españolas cada vez son más conscientes de ello y por eso la implementación de estas acciones ha crecido de forma exponencial en los últimos años. Empezando por la salud, los programas de salud y bienestar han pasado de un 61% a un 76% en 2022 para las empresas del Pacto Mundial y, para el IBEX 35, del 89% al 97%. Asimismo, la conciliación es ya una realidad asentada en nuestro tejido empresarial: el 100% de las entidades del IBEX y el 75% de las empresas españolas consultadas lleva a cabo medidas en este ámbito.

En vista de todo lo anterior, podríamos afirmar que, aunque todavía queda mucho camino por recorrer, las empresas españolas van dando pasos en diferentes aspectos necesarios.

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