Los últimos años han dejado patente que las organizaciones estaban poniendo el acento en la dimensión social, seguramente la más exigente dentro de las empresas. La Fundación SERES y la firma de servicios profesionales Deloitte han presentado la VII edición del Informe que mide el impacto y la contribución real de las empresas a la sociedad a través de un modelo de análisis basado en cinco ejes (económico, organizacional, relacional, social y persona). En la edición de este año, el objetivo ha sido conocer los resultados de la actividad de las compañías de nuestro país en materia de responsabilidad social empresarial (RSE) en 2019.
La mayoría de las empresas españolas destina sus presupuestos de RSE a proyectos sociales

Hoy en día no hay opción, más aún en el contexto actual atravesado por la pandemia de coronavirus en la cual las necesidades sociales han aumentado. Francisco Román, presidente de Fundación SERES, afirma que las empresas que logran el éxito son aquellas que hacen coincidir sus intereses con los de la sociedad, y no se equivoca.

El modelo de contribución social y económica utilizado para obtener la información presentada en el estudio ha sido el Global Impact Model, desarrollado por Deloitte. Este permite evaluar la concordancia entre los objetivos de RSE de las empresas y su actividad. Para realizarlo, se han tenido en cuenta cinco parámetros: el capital persona, organizacional, relacional, económico y social, además de 16 ejes de contribución y 138 indicadores previamente definidos. Uno de los datos principales que se desprenden del informe es que la inversión en RSE de las empresas durante el año anterior llegó a 1.429 millones de euros. Asimismo, en lo que respecta a la inversión total en los proyectos según la tipología de la compañía, destaca la inversión realizada por las empresas dedicadas al sector de la tecnología y de las finanzas, con un 30% y un 26% respectivamente.

Otro de los resultados más elocuentes es que las empresas siguen enfocadas principalmente en el bienestar social. En este sentido, la investigación demuestra que el 86% de los proyectos realizados por las empresas analizadas han sido en el ámbito de cobertura de necesidades sociales, destacando especialmente su preocupación por ámbitos como la educación, la salud y el bienestar social. Desde el punto de vista de la tipología de empresas participantes en el informe, en el 2019, las empresas de finanzas han destacado por su volumen de proyectos, con un 29% del total de proyectos desarrollados, lo que supone un total de 3.715 iniciativas. Luego, vienen las compañías de energía (12%), aunando un total de 1.567 proyectos.

Por otro lado, el informe también analiza cuáles han sido los colectivos a los que se dirigen los proyectos de RSE. Sobre este aspecto se han identificado 57 millones de beneficiarios de las actuaciones desarrolladas por las 76 empresas que han participado en el estudio de esta edición, agrupando tanto a beneficiarios directos (89%) como a indirectos (11%).

En los últimos años, la estrategia de sostenibilidad llevada a cabo por los departamentos de Responsabilidad Social de las empresas ha cobrado cada vez más importancia y los proyectos llevados a cabo han sido cada vez más transversales. En este sentido no sorprende que el estudio afirme que el impulso de la estrategia de RSE y la implementación de sus políticas tiene un impacto directo en las organizaciones y en las personas que las conforman. Esta edición pone de manifiesto que se mantiene la alta participación de trabajadores en el desarrollo de proyectos de RSE, llegando a 184.046 empleados, lo que supone el 11% de sus plantillas.

En esta misma línea, un tercio de las empresas cuentan con más del 30% de empleados involucrados en actividades de RSE. Así, en 2019 más de 184.046 empleados de las empresas analizadas participaron activamente en programas de RSE. Además, el 80% de las empresas analizadas ofrece internamente programas de voluntariado corporativo, con un total de 167.741 951 empleados voluntarios, lo que representa un aumento del 22% con relación al 2018. En términos generales, el 87% de las compañías involucra a sus empleados en sus actuaciones de RSE, mientras que el 76% realiza actividades de RSE a nivel internacional.

En palabras de Ana Sainz, directora general de la Fundación SERES, “nos obsesiona que siempre haya valor para todos y que esté integrado en la estrategia de las compañías manteniendo el foco en las personas. Por eso buscamos medir ese valor y las siete ediciones de este informe una excelente fotografía de un tejido empresarial comprometido socialmente. Un sector privado responsable es indispensable para el crecimiento, la productividad, la innovación y la creación de empleo, todos ellos generadores de desarrollo y oportunidades. La emergencia sanitaria ha evidenciado aún más la necesidad de aplicar una visión a largo plazo, un liderazgo responsable y entenderlo como factores estratégicos en las compañías. Estamos hablando de que llegó el momento de las compañías socialmente comprometidas. Una transformación silenciosa hacia una sociedad más sana con empresas más fuertes en cooperación con los demás agentes”.

Otro aspecto importante a resaltar de la investigación es que los ODS mantienen un alto índice de implementación en las compañías. Sobre los objetivos propuestos por la Agenda 2030, el 92% de las empresas participantes del estudio afirman contemplar estos principios en su estrategia de RSE. Entre las cifras más destacadas en este ámbito, se destaca que 8 de cada 10 compañías fomentan el trabajo decente y el crecimiento económico, mejorando la calidad de vida de sus trabajadores y de su entorno, un 33% más que en la pasada edición. Asimismo, el 71% de las empresas participantes fomentan la educación de calidad, posicionándose como uno de los ODS que más relevancia han obtenido en el último año. Por otro lado, el 67% de las compañías analizadas trabajan en la búsqueda de avances en relación con la igualdad entre los géneros, reduciendo la discriminación y la violencia de género.

Los resultados del estudio realizado muestran que los ejemplos de empresas que ofrecen resultados tanto económicos como sociales han puesto de manifiesto que generar valor social es posible y se vislumbra como una oportunidad para generar resultados económicos, así como un impacto social positivo. A pesar del contexto adverso en el que nos encontramos la empresa española se moviliza y actúa. El impacto de la RSE ha impulsado una evolución en las estrategias de las empresas en los últimos años, pasando a ser una pieza fundamental en el desarrollo y evolución de las mismas impactando de manera positiva en nuestra sociedad.

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