Diario Responsable.com.- La jornada fue abierta por Joaquín Garralda, Secretario General de la Red Española del Pacto Mundial, quien realizó una clarificadora intervención resaltando la necesidad de conocer los médios y los métodos para luchar contra esta lacra.
Joaquín Garralda, quién presentó a cada uno de los ponentes, comenzó presentando a Cristina Barreno Malapert,Consejera Técnica de Relaciones Multilaterales de la Subdirección General de Inversiones Exteriores, perteneciente al Ministerio de Industria, Turismo y Comercio. Su presentación giró en torno al Convenio Anticohecho de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), una de las iniciativas internacionales, de carácter vinculante, que afecta únicamente a las empresas cuyos países sean miembros de la OCDE y tengan actividades en el extranjero. La aplicación de este convenio en España es responsabilidad del Ministerio de Industria.
La corrupción, según Barreno, distorsiona precios, reduce la confianza en las autoridades, obstaculiza el desarrollo de empresas y países, desincentiva la inversión e incrementa los costes de las empresas. El objetivo de este convenio es penalizar a las empresas que prometen o dan gratificaciones u otros beneficios a agentes públicos extranjeros con el fin de beneficiarse en sus negocios.
Para ello, los estados miembros de la OCDE están obligados a poner en marcha mecanismos preventivos y de seguimiento (fundamentalmente homologaciones contables y auditorías para las empresas). Además, también se hacen recomendaciones para las empresas, como la revisión de factores de riesgo, dar a conocer el Convenio internamente, programas de integridad, auditorías para empresas mixtas, controles contables internos, mecanismos de control y "whistleblowers".
Según Cristina Barreno, el whistleblower (o "chivatazo" en su versión española) es uno de los mecanismos más útiles para denunciar a una empresa corrupta. En países anglosajones los "chivatos" tienen protección oficial por posibles represalias, sin embargo en otros países como España no se ofrece ninguna garantía de protección, ni a personas físicas ni jurídicas, lo que contribuye al miedo a denunciar prácticas corruptas. En caso de que se llegue a denunciar, la Secretaría General de Comercio Exterior pone en marcha una investigación e intenta llegar a un acuerdo entre las partes implicadas. Aunque se reconoció que este convenio es sólo un paso más en la lucha contra la corrupción, se insistió en la importancia de que las empresas sean conscientes de su papel protagonista en este campo.
FUNDACIÓN CAROLINA Y LAS REALIDADES DE LA CORRUPCIÓN
Isabel Roser, Responsable del Programa de RSE de la Fundación Carolina comenzó su ponencia recordando que hace algunas décadas se consideraba a la corrupción como el "aceite" del motor que movía el mercado. Hoy en día esta idea ha cambiado y se entiende la corrupción como obstáculo para el desarrollo económico y social (igualitario) de los países. La Fundación Carolina junto con la Fundación Ecología y Desarrollo publicaron en el 2007 un Informe llamado "Negocios Limpios" para contribuir a la reflexión de las empresas españolas en torno al papel que pueden jugar en la lucha contra la corrupción.
Dicho informe no sólo aporta definiciones y conceptos, sino también instrumentos jurídicos (tanto nacionales como internacionales, de obligado cumplimiento) y de autorregulación (de carácter voluntario) para combatirla. Son, sin embargo, las recomendaciones que sugieren a las empresas, la aportación más interesante y útil para las mismas. Entre estas recomendaciones, cabe destacar la importancia de hacer un análisis previo de los riesgos a los que se enfrenta la empresa por su sector y lugar donde está presente. Este diagnóstico será útil para detectar los actores implicados en la prevención y control de la corrupción (gobierno e instituciones, asociaciones, organizaciones, etc) y así poder colaborar con ellos.
JAVIERRE. UN EJEMPLO A SEGUIR
Antonio Javierre, Director General de la PYME Javierre S.L. Esta empresa, del sector de la construcción con alto riesgo de corrupción, ha recibido numerosos reconocimientos por sus buenas prácticas en la implantación del Principio 10.
Antonio Javierre presentó su política de anticorrupción, la cual se basa en la prohibición por un lado de regalos, favores o invitaciones que sean susceptibles de asumir por parte del receptor obligación alguna y por otro la prohibición de Pagos de Facilitación también llamados "Aceleradores" que típicamente ayudan en el sector de la construcción a la obtención de prioridad frente a terceros.
Además, Javierre es la única empresa española firmante del Partnering Against Corruption Initiative (PACI) lanzada por el Foro Económico Mundial. Esta iniciativa comenzó en 2004 y tiene como objetivo el compromiso del sector privado en la lucha contra la corrupción a nivel mundial. Para acabar su intervención, citó varios casos reales de corrupción que suelen darse en su sector y explicó de qué manera está dando a conocer su política anticorrupción tanto a nivel interno como externo.