Este año más que nunca, los comerciantes han puesto grandes expectativas en la campaña del Black Friday para tratar de salvar las cuentas de al menos una parte del año. Realmente, 2020 no está resultando un año fácil para nadie, y el que está deseando facturar choca con los bolsillos de muchos potenciales compradores que deben guardar su dinero para lo realmente necesario, pues este año no les da para demasiados caprichos.