Ya se ha demostrado que el coronavirus no afecta a todos por igual. Así como poseer patologías previas hace que aumente el peligro para muchas personas, la pobreza o el lugar de procedencia son también factores de riesgo en nuestras sociedades contemporáneas. La crisis sistémica sin precedentes que se desató a partir de marzo del 2020 visibilizó una serie de problemáticas ya existentes mucho antes de que la COVID-19 formara parte de nuestra vida. La desigualdad de género fue una de ellas. Oxfam Intermón ha publicado recientemente un informe en el cual analiza cómo en varios países las mujeres han sido las más afectadas por la pandemia y explica que existen al menos cinco formas en las cuales esto puede verse reflejado con claridad.