Los denominados metales de tierras raras, un conjunto de 17 elementos químicos abundantes en la corteza terrestre, se han convertido en recursos estratégicos para la transición energética y el desarrollo de tecnologías avanzadas. Aunque durante años su extracción se percibía sobre todo como un problema ambiental, hoy son considerados piezas esenciales para la sostenibilidad y la innovación tecnológica. Así lo recoge un análisis publicado en la web de BBVA.