La empresa utiliza una amplia gama de enfoques sin animales para evaluar la seguridad de sus productos. Desde la década de 1980, el equipo de científicos de Unilever ha estado desarrollando y utilizando alternativas a los ensayos con animales, por ejemplo, modelos informáticos y experimentos basados en cultivos celulares. La filosofía de la empresa se basa en que cada producto que hace debe ser seguro para la gente y seguro para nuestro planeta.