La entidad financiera ha ampliado sus objetivos intermedios de reducción de emisiones para 2030, incorporando dos nuevos sectores: el inmobiliario en España y el aluminio a nivel global. Estos se suman a los objetivos ya establecidos en ocho sectores intensivos en emisiones previamente definidos por la entidad: petróleo y gas, generación de electricidad, automóviles, acero, cemento, carbón, aviación y transporte marítimo.