A pesar de la disminución en el número de personas que cruzan el Mediterráneo, los refugiados y solicitantes de asilo continúan enfrentando serios abusos a lo largo de sus rutas hacia Europa. Violencia, trata de personas y barreras en el acceso a la protección son solo algunos de los peligros que siguen poniendo en riesgo la vida de miles de personas, según informes de ACNUR y OIM.