Un nuevo estudio alerta de que la contaminación por PFAS —sustancias químicas persistentes y ampliamente usadas— podría generar un impacto económico de hasta 440.000 millones de euros en Europa de aquí a 2050 si no se refuerzan las medidas regulatorias. El informe subraya que prevenir en origen es mucho más eficaz y barato que reparar los daños, según recoge el portal de noticias de la Unión Europea.