Según el Programa Mundial de Alimentos (PMA), citado por Naciones Unidas, el mundo se encamina hacia uno de los años más críticos en materia de seguridad alimentaria: más de 318 millones de personas podrían enfrentar hambre severa en 2026. La falta de financiamiento amenaza con dejar sin apoyo a dos tercios de quienes necesitan asistencia urgente, en un contexto marcado por conflictos, fenómenos climáticos extremos y desigualdad creciente.