El último Edelman Trust Barometer lo deja claro: el 63 % de las personas confía más en las empresas que en los gobiernos para resolver los grandes retos sociales y ambientales y les exige mayor responsabilidad para actuar en aquellas materias sobre las que tienen impacto directo. Pero, al mismo tiempo, la ciudadanía penaliza cada vez más cualquier intento de greenwashing o social-washing. No basta con comunicar sostenibilidad: hay que demostrarla.