El 8 de marzo es una fecha clave para reflexionar sobre la igualdad e inclusión, no solo desde la perspectiva de género, sino también considerando otros factores que pueden generar barreras. Las personas con discapacidad enfrentan retos en educación, empleo y participación social, pero en la actualidad es fundamental trabajar la inclusión desde una visión global, sin centrar el problema exclusivamente en el hecho de ser mujer.