Este año la entidad financiera inicia los cambios en la producción de todas las modalidades de sus medios de pago, de modo tal que el 85% de las tarjetas emitidas por CaixaBank ya utilizarán plástico reciclado y biodegradable. Además, la entidad pone en marcha cambios en la técnica de impresión que reducen la huella de carbono y refuerza el circuito interno de reciclado de tarjetas caducadas.