La compañía de bebidas líder en el mundo ha vuelto a demostrar que su compromiso medioambiental no ha sido nunca una mera declaración de buenas intenciones y que, aunque ambiciosos, los nuevos objetivos están a su alcance y ya están teniendo un impacto positivo. La empresa ha puesto en marcha un plan de acción concreto con metas reales basadas en criterios científicos guiados por un propósito en común: crear un futuro mejor y libre de emisiones.