Ángela - nombre ficticio - tenía 15 años cuando una oferta de trabajo llamó su atención. El empleo parecía ser la solución a todos sus problemas. Ofrecía un buen sueldo, no se requería experiencia y además era en otra localidad. Sin dudarlo, sin autorización de sus padres y sin avisar a nadie, emprendió el viaje hacia lo que creía que sería un futuro mejor. En realidad, esa oferta la llevó a un mundo de consumo de alcohol, violencia y explotación sexual comercial en un prostíbulo de la región del Beni de Bolivia, frecuentado por explotadores de oro y madera. ¿A qué nos referimos cuando hablamos de la trata de personas? Este delito consiste en captar, trasladar y acoger a una persona para explotarla.