Del 9 al 20 de noviembre, Antalya (Turquía) será el epicentro de las negociaciones internacionales sobre el cambio climático. Con el planeta cada vez más expuesto a temperaturas extremas, sequías e inundaciones, la cumbre llega en un momento decisivo: los compromisos actuales siguen siendo insuficientes y crece la presión para que los gobiernos acuerden medidas concretas que aceleren la reducción de emisiones, permitan abandonar los combustibles fósiles y garanticen financiación para los países más vulnerables. La gran pregunta es si la comunidad internacional será capaz de transformar las declaraciones políticas en resultados reales.