Loa avances médicos y científicos de los últimos años no sólo han conseguido alargar la vida de las personas, sino mejorar de manera significativa la calidad con que la podemos vivirla. A medida que se van produciendo estos avances, el contraste entre la esperanza de vida en los países desarrollados y los menos desarrollados es cada vez mayor. Estas diferencias se agravan no sólo por la falta de acceso a la medicina; además, influyen determinantes sociales y un entorno difícil.