
El comercio justo continúa consolidándose como una herramienta clave para avanzar hacia un modelo económico más sostenible y equitativo. Coincidiendo con el Día Mundial del Comercio Justo, celebrado el pasado 9 de mayo, Oxfam Intermón dio a conocer su informe de impacto correspondiente al periodo 2025-2026, en el que señala que 61.481 personas de 42 países de América Latina, África y Asia se beneficiaron de este sistema de producción y comercialización.
El comercio justo es un modelo basado en relaciones comerciales más equilibradas entre productores, empresas y consumidores. Su objetivo es garantizar condiciones laborales dignas, precios justos, igualdad de género y respeto por el medio ambiente, especialmente en sectores agrícolas y artesanales de países en desarrollo. Además, promueve cadenas de suministro más transparentes y fomenta un consumo responsable por parte de la ciudadanía.
Según los datos difundidos por la organización, las ventas superaron los nueve millones de euros durante el último ejercicio, lo que refuerza el liderazgo de Oxfam Intermón entre las importadoras de comercio justo en España. Este crecimiento se apoyó en su red de tiendas físicas, el canal online y la presencia de productos en grandes superficies.
El informe también pone el foco en el impacto económico directo para las comunidades productoras. Gracias a compras valoradas en 5,8 millones de euros, la organización estima que cerca de 3.977 personas pudieron acceder a ingresos dignos durante un año, contribuyendo así a reducir situaciones de pobreza y vulnerabilidad.
Uno de los aspectos destacados del balance es el papel del comercio justo como motor de empoderamiento de las mujeres. Según informa Oxfam Intermón, el 23% de los puestos en los consejos de dirección de las organizaciones productoras están ocupados por mujeres, mientras que en el 11% de estas entidades una mujer ejerce como directora ejecutiva.
Además, el 100% de las organizaciones apoyadas dispone ya de una política de género, una medida que busca promover entornos laborales más igualitarios y fortalecer la participación femenina en la toma de decisiones.
El impacto ambiental también ocupa un lugar central en el modelo de comercio justo. El informe señala que el 81% de las organizaciones productoras cuenta con certificación orgánica y que el 59% aplica prácticas de economía circular.
A ello se suman iniciativas vinculadas con la agricultura regenerativa, la agroforestería y la conservación de la biodiversidad, estrategias que permiten mejorar la resiliencia de los ecosistemas frente a la crisis climática y favorecer una producción agrícola más sostenible a largo plazo.
Las organizaciones participantes integran además sistemas de gestión sostenible de residuos y, en algunos casos, prácticas biodinámicas orientadas a reducir el impacto ambiental de la actividad agrícola.
El avance del comercio justo también refleja un cambio progresivo en los hábitos de consumo. Oxfam Intermón calcula que más de 326.000 personas adquirieron productos de comercio justo de la organización en España durante el último año, una cifra que evidencia un mayor interés social por opciones de compra con criterios éticos y ambientales.
A esta red se suman 858 personas voluntarias que colaboran en las 30 tiendas distribuidas en distintos puntos del país.
En paralelo, la organización mantiene sus objetivos climáticos y reafirma su compromiso de reducir a la mitad sus emisiones para 2030 y convertirse en una entidad Net Zero en 2045.
Con más de tres décadas de trayectoria, Oxfam Intermón defiende el comercio justo como una vía para combatir la pobreza, reducir desigualdades y avanzar hacia modelos de producción y consumo más respetuosos con las personas y el planeta.