El cambio climático sigue pasando factura a Europa. En 2023, los fenómenos meteorológicos extremos provocaron pérdidas económicas superiores a los 45.000 millones de euros en 38 países europeos, mientras el continente aún no está suficientemente preparado para hacer frente a olas de calor, sequías, inundaciones e incendios. Así lo advierte un nuevo análisis de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA), que alerta sobre la creciente urgencia de reforzar la resiliencia climática.