Es curioso, pero creo que la Iglesia ha sido una de las primeras instituciones en desarrollar RSC en el mundo. No sólo me estoy refiriendo al trabajo de Cáritas, sino a la labor de miles de curas por el mundo que han desempeñado su papel de ayuda al más necesitado.
Lo que pasa es que, como en el resto de la sociedad civil, en la Iglesia Católica hay también dos ramas en esto de la RSC. De un lado está esa rama de la Iglesia, personificada en Jesuitas y Marianistas que optaron por ayudar a los demás "desde dentro" son muchos los que están o han estado en comunidades de base, en pueblo remotos, enseñando a los más pobres "a pescar", trabajando con ellos en la educación, en la justicia social y en lucha por la igualdad y los derechos humanos, y favoreciendo, por ejemplo, el uso del preservativo. De ahí saldría la "Teología de la Liberación", que más de una vida se ha llevado por delante, como la del Cardenal Eyacuría. Y de ahí sale un movimiento de RSC más próximo a las grandes ONG globales como Interpón Oxfam o Amnistía Internacional.
De otro lado está esa otra rama de la Iglesia que se ha caracterizado por ayudar dando "limosna" y lo que "nos sobra". Esta rama de la Iglesia está más volcada a organizar eventos por buenas causas, recaudando dinero de entre la gente más pudiente que luego destina a tal o cual ONG. En esta línea están el Opus Dei, los Legionarios de Cristo y otras asociaciones semejantes; practican donaciones filantrópicas sin entrar en las tripas de los colectivos desfavorecidos y niegan, por ejemplo, de forma militante el uso del preservativo. Digamos que este movimiento es líder en acción social.
Creo que lo que está pasando hoy en la jerarquía española es fiel reflejo de esta división. La puja de los movimientos de las élites (los que practican la acción social), contra los movimientos de base (los que practican la RSC) que, por lo general, conviven con los más desfavorecidos. Aunque los dos tengan un origen en la caridad cristiana, lo cierto es que ven el mundo de manera muy distinta.
Pues bien. ¿Para cuando la RSC en la Jerarquía católica española? Hoy por hoy, aquí, y en el Vaticano, para desgracia de la sociedad en su conjunto, ganan los primeros, los de la acción social vinculada al Opus Dei y a los legionarios de Cristo. No vendría mal un cambio de aires, una apuesta por la RSC y, sobre todo, una apuesta por poner el día tanto olor a rancio.