Logística responsable: nuestro objetivo para 2022

Paremos en cualquier calle del centro de Madrid y miremos con atención a nuestro alrededor. Muchos de los vehículos que vemos transportan productos: camiones que llevan cientos de paquetes con pedidos por Internet; motos que intentan repartir comida lo más rápido posible.  En el cielo vemos aviones que trasladan mercancías de un continente a otro.  En la cadena de suministro, el transporte representa ya el 25% de las emisiones de CO2 en España, una cifra realmente preocupante para el medio ambiente.

Desde que estalló la pandemia de la COVID en marzo de 2020, hemos asistido a un boom del comercio electrónico que ha revolucionado el mundo empresarial.  Astound Commerce afirma que las tiendas online crecerán un 24%[1] en ventas en 2021.  Los datos ya reflejan este aumento.  Actualmente el gasto medio de los internautas ha alcanzado un valor medio mensual de 89 euros, frente a los 64 euros de 2019. Ante este aumento de la demanda online, las empresas del sector tienen que responder con una cadena de suministro más eficiente para abastecer de bienes a sus clientes de forma ética y responsable.

Pero no todas las empresas tienen el medio ambiente, lo social y la gobernanza a la cabeza de sus planes.  ¿Puede el sector logístico ayudar a desarrollar una cadena de suministro eficiente y responsable al mismo tiempo?  ¿Sacrificamos la eficiencia de los costes cuando aplicamos medidas vinculadas a factores de sostenibilidad?

El auge del comercio electrónico exige que las empresas de logística diseñen centros de distribución que aceleren la entrega y reduzcan el tiempo de entrega para seguir siendo competitivas.  Pero hay que tener en cuenta otros factores, como el aumento de los centros logísticos cerca de los núcleos urbanos y el incremento que esto supone en el número de vehículos de reparto.

El sector de la logística debe ir más allá de las normativas y legislaciones actuales que exigen los países. Debemos asumir la responsabilidad de reducir nuestra huella de carbono y especificar los materiales con los que construimos y los sistemas que instalamos en nuestros almacenes para ayudar a mejorar la eficiencia y ofrecer edificios más eficientes y con cero emisiones de carbono.

Debemos fomentar el desarrollo y la producción locales, comprender las cadenas de suministro autóctonas y revisar continuamente su impacto en la salud y el bienestar de las comunidades que trabajan con nuestros clientes. Creemos que los siguientes son los puntos centrales para la mejora continua de nuestros factores medioambientales en 2022.

Innovación en la sostenibilidad

El sector logístico debe contribuir a una economía con menos emisiones de carbono aportando soluciones innovadoras y sostenibles en el diseño de los edificios. Se trata de un verdadero reto en los nuevos desarrollos, ya que el 70% del carbono incorporado en un edificio se encuentra en la construcción del mismo. 

Estamos buscando nuevas formas de intentar mitigar esta cantidad de carbono mediante el estudio de los materiales que se especifican en la fase de diseño del edificio. Utilizamos GGBS (Ground Granulated Blast-furnace Slag) en el hormigón como sustituto del cemento. Esto reduce el carbono incorporado en el hormigón, ya que el GGBS es un subproducto de la industria del acero. Normalmente, el cemento es responsable del 8% de las emisiones mundiales de carbono.

Utilizamos madera natural no tratada y de origen responsable para crear un entorno de trabajo natural y menos estresante. Maximizamos la iluminación natural tanto en las oficinas como en los almacenes, no sólo para reducir costes y ayudar a regular la temperatura, sino para promover la salud y el bienestar de todos los trabajadores y visitantes. Toda la iluminación artificial es de tipo LED y reduce las necesidades de mantenimiento, ya que las lámparas y los accesorios pueden durar hasta cinco años.

En el diseño de la envolvente del edificio se emplean revestimientos translúcidos para proporcionar luz natural de forma más eficiente, lo que reduce el uso de energía. La utilización de la luz natural con las aberturas de los lucernarios no sólo favorece el bienestar, sino que supone un ahorro anual de hasta el 13% en la factura energética en comparación con los almacenes tradicionales.

Aprovechar al máximo el poder del sol con la energía fotovoltaica y la calefacción solar térmica reduce los costes y las emisiones de carbono.  La captación de agua de lluvia debe incorporarse a los edificios y hay que diseñar el edificio para que sea autosuficiente. Esto implica diseñar la fachada para que absorba el calor y minimice la necesidad de sistemas de refrigeración en el interior. La recogida de agua de lluvia reduce la demanda de los edificios en el suministro local de agua y se pueden utilizar las aguas "grises" para los aseos (WC de bajo consumo), el riego y el lavado de vehículos.

El análisis del entorno del edificio proporciona datos sobre su uso en tiempo real, lo que permite reducir los costes operativos y mejorar el impacto medioambiental del mismo. La monitorización de la energía permite ajustar el uso para satisfacer la demanda y reducir el gasto en todas las condiciones estacionales. La mejora de los datos y los informes ayuda a los ocupantes a comprender dónde pueden reducir sus emisiones de carbono mediante la reducción de la cantidad de energía que utilizan.

Movilidad verde

Además de que los edificios reduzcan los costes de funcionamiento e incluso neutralicen algunos costes mejorando el diseño, la iluminación, los materiales de aislamiento y la eficiencia, debemos fomentar el uso de un transporte más sostenible. Tenemos que crear centros que permitan la movilidad sostenible, garantizando la disponibilidad de puntos de recarga para vehículos eléctricos, al tiempo que proporcionamos autobuses lanzadera para fomentar el uso del transporte público.

Espacios de trabajo saludables y positivos

Podemos pensar que todas las oficinas son lugares agradables y cómodos para trabajar. Pero para muchos de nosotros, los almacenes son lugares oscuros y fríos. Es hora de cambiar la percepción de los centros logísticos. Diseñar y construir espacios motivadores y saludables es un factor de éxito en todas las empresas. Controlar el aire para garantizar una buena calidad del mismo y proporcionar espacios cómodos y bien preparados para evitar distracciones contribuye a mejorar la productividad y a crear lugares saludables para todos.

Compromiso por el entorno que nos rodea

El desarrollo debe tener un efecto positivo en el entorno en el que se encuentra. La utilización de plantas autóctonas ayuda a crear un entorno más natural (y humano) para el edificio, con zonas de esparcimiento, oportunidades para crear jardines e incluso instalar una colmena. Esto fomenta el bienestar y las conexiones sociales, y convierte al edificio en un gran lugar para trabajar y hacer negocios.

Cada vez más empresas exigen edificios que reduzcan el impacto negativo en el medio ambiente. Debemos aprovechar esta oportunidad para trabajar juntos y elevar el nivel de exigencia y seguir contribuyendo a la implantación de una economía con bajas emisiones de carbono aportando soluciones innovadoras y sostenibles a los edificios que ocupamos y explotamos.

  

 

[1] Fuente: Astound Commerce

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