La pandemia del Covid-19 supone una amenaza para la existencia de muchas empresas. Por lo tanto, requiere que sus juntas directivas y sus consejos de administración tomen medidas decisivas a corto plazo que primero les permitan sobrevivir y luego, finalmente, les hagan prosperar a medida que se levanten gradualmente las restricciones.
Invertir para un futuro mejor: la importancia de la gobernanza durante la crisis del Covid-19

En tiempos de crisis, la gobernanza empresarial de alta calidad se vuelve aún más importante. Esto exige que los consejos de administración y los equipos directivos trabajen motivados y de forma conjunta para conseguir un liderazgo que alcance la excelencia. A su vez esto sitúa a las compañías en una buena posición para salir de la crisis con una fuerza laboral comprometida, cadenas de suministro fiables y clientes leales.

Este entorno en el que operan ahora los consejos y la dirección de las compañías no tiene precedentes. Muchas firmas de servicios, como las aerolíneas y la hostelería, han visto desaparecer sus mercados de la noche a la mañana debido a las medidas de distanciamiento social. También se enfrentan a la gran incertidumbre que supone la rapidez y el volumen de demanda con el que se encontrarán a la vuelta. Otras, como los supermercados y los proveedores de servicios online, han experimentado un fuerte aumento de la demanda, aunque algunas son vulnerables a los efectos secundarios causados por la profunda recesión. Mientras tanto, los bancos se han convertido en instrumentos de la política gubernamental, ofreciendo apoyo subsidiado a las pequeñas empresas.

Cada vez más, la prensa, la sociedad y los gobiernos evalúan cómo está siendo la gestión de las empresas en este tipo de cuestiones. Las decisiones que están adoptando los responsables de la gobernanza de las compañías deben tener en cuenta ahora, de manera demostrable, a un conjunto más amplio de partes interesadas, incluidos el medio ambiente y la sociedad en general. Por la forma en que gestionen sus empresas durante esta crisis, la dirección y los consejos de administración determinarán si se amplían sus licencias sociales y definirán así su potencial de éxito futuro

La pandemia también está poniendo de relieve el papel de los inversores. Las gestoras transforman los ahorros de sus clientes en capital que impulsa y se beneficia del crecimiento creado por las empresas que tienen éxito a largo plazo. Para que las economías puedan retomar un crecimiento sostenido después de la crisis actual, las compañías necesitarán un fuerte apoyo de aquellos que se encargan de asignar el capital. Esto significa trabajar en estrecha colaboración con las entidades que han incluido en cartera, asignando capital adicional cuando proceda, reconociendo la necesidad de reducir el pago de dividendos en muchas circunstancias y, cuando sea necesario, relajando algunas de las restricciones que normalmente se aplican a procesos como la emisión de nuevas acciones.

Al mismo tiempo, los inversores deben facilitar el escrutinio y la supervisión necesarios para garantizar que los consejos de administración y la dirección puedan rendir cuentas sobre la forma en que han dirigido sus empresas.

Aberdeen Standard Investments escribió a las compañías de  Reino Unido en las que habíamos hecho inversiones activas para reflejar el nuevo entorno en el que operan las empresas y los inversores. Describimos cómo las apoyaríamos y cómo deberían considerar los intereses de sus accionistas y otras partes interesadas. Destacamos cómo el éxito futuro dependía de la alineación de su propósito corporativo con su papel en la sociedad y de la necesidad de hacer lo correcto para todas las partes interesadas, incluidos sus empleados y proveedores.

A continuación, abordamos algunas de las áreas clave en las que las empresas y los inversores deberán centrarse durante y en los años posteriores a la crisis del Covid-19.

Gestión del capital

A medida que las empresas se enfrenten a la pandemia, incurrirán en costes adicionales, en particular cuando traten a sus stakeholders con justicia y respeto. La adopción de medidas para proteger la salud de los empleados es primordial dada la naturaleza de la crisis actual. También deben hacer lo posible por apoyar la seguridad financiera de los empleados dentro de los límites de lo que es económicamente viable. Además, las compañías deberían trabajar en estrecha colaboración con sus proveedores para que estas relaciones duraderas sigan vigentes cuando comience la recuperación de un cierto grado de normalidad.

En los casos en que sea necesario que una empresa busque más capital, los inversores deben esforzarse por prestar apoyo cuando sea en el mejor interés de sus clientes o usuarios. Sin embargo, en esos ejercicios de recaudación de capital se deben tener plenamente en cuenta los intereses de los accionistas.

En la búsqueda de capital adicional, las sociedades deben ser capaces de proporcionar un argumento comercial sólido y un análisis detallado de cómo la recaudación de capital prevista va a satisfacer las necesidades de la empresa durante un mínimo de 12 meses. Esto debe tener en cuenta cualquier reducción de los dividendos, la renegociación de los compromisos de deuda y el uso de las medidas de apoyo de emergencia de los bancos y el gobierno. Los acuerdos de apoyo a las empresas y a la economía serán multifacéticos y requerirán el compromiso abierto y transparente de todos los involucrados.

La evaluación de los riesgos en el marco de la planificación de escenarios será difícil en este entorno. Por ejemplo, mientras que los stress tests anteriores al Covid-19 pueden haber tenido en cuenta pérdidas de ingresos de entre el 20 y el 40%, los escenarios revisados  posteriormente podrían tener que lidiar con pérdidas de ingresos de entre el 50 y el 100% en algunos casos. Las compañías también pueden necesitar fortalecer sus procesos para identificar y modelar los incipientes peligros que tienen el potencial de causar un daño significativo a sus beneficios.

Además de los casos en que pueda requerirse capital adicional, las juntas directivas y el consejo de administración tendrán que considerar aspectos más amplios de la conservación del capital. Entre ellos figuran el pago de dividendos y las políticas de recompra de acciones. Se debe esperar que las empresas hagan todo lo posible por retener el capital necesario para satisfacer sus necesidades futuras. Sin embargo, aquellas cuyos negocios sigan funcionando con éxito sin apoyo externo y que estén bien situadas para mantener su política de dividendos deberían seguir repartiéndolos.

Compromiso con los accionistas

En el entorno actual, es más importante que nunca que las empresas mantengan vínculos estrechos con sus principales inversores y se comprometan abiertamente con ellos. Una parte importante de esos compromisos regulares entre las empresas y sus accionistas es la Junta General de Accionistas anual. Estamos ahora en medio de la temporada en la que las empresas de todo el mundo celebran sus reuniones anuales. 

Debido a que en la mayoría de los países las reuniones como las Juntas Generales de Accionistas están actualmente prohibidas, muchas se han postpuesto, se han cerrado a los asistentes o se ha celebrado de forma exclusivamente virtual. Esta última fórmula al menos permite a los accionistas escuchar un informe del consejo de administración de la empresa y, posiblemente, hacer preguntas. Tanto en las reuniones virtuales como en las cerradas, los accionistas pueden votar de manera normal dando a su apoderado una instrucción antes de la reunión.

La Junta General es un hito importante en el que los accionistas pueden hacer que los consejos de administración y la dirección rindan cuentas cara a cara. Los accionistas se oponen a las reuniones virtuales en el curso normal de los acontecimientos, ya que sienten que su capacidad de participación se reduce. En las circunstancias actuales, tanto las reuniones virtuales como las cerradas se están aceptando de una forma generalizada, pero no deberían convertirse en la norma futura siempre y cuando se cumplan las directrices de distanciamiento social seguro una vez que se hayan levantado las restricciones formales.

En algunos países, el aplazamiento de las Juntas ha sido el principal método para manejar las restricciones del Covid-19. En muchos mercados, se ha dado a las empresas tiempo extra para finalizar los informes anuales. Los organismos reguladores han indicado que, al tomarse tiempo adicional, deben evaluar cuidadosamente las incertidumbres actuales para ser lo más abiertos posible con los accionistas.

Remuneración a los ejecutivos

La remuneración a la dirección es un elemento de engagement casi continuo en algunos mercados como Reino Unido y, cada vez más, la Unión Europea. Hasta ahora, la forma en que las compañías y sus ejecutivos han tratado la cuestión de la remuneración para hacer frente a las repercusiones del Covid-19 ha sido en general positiva. Algunos directivos han hecho recortes en la remuneración fija o variable o han donado una parte de su sueldo para ayudar a los afectados por la pandemia.

Todos ellos deben mostrar respeto por sus empleados y la sociedad en general. También tienen que demostrar que conocen su capacidad de operar cuando consideren sus políticas de compensación y el nivel general de remuneración. La experiencia actual en Reino Unido indica que, bajo el foco de atención del Covid-19, varios ejecutivos y comités de remuneración han estado dispuestos a tomar medidas para ajustar la remuneración.

Otra de las consideraciones que hay que tener en cuenta es que demostrar los comportamientos correctos en relación con la remuneración de los ejecutivos durante la crisis podría ayudar al sector empresarial a salir de la crisis con una reputación mejorada. En las juntas de este año los accionistas seguirán midiendo los resultados de la remuneración de los ejecutivos y es probable que voten a favor de aquellas empresas que estudien el impacto más amplio del Covid-19 en sus acuerdos de remuneración. Sin embargo, no será hasta el próximo año cuando veamos cómo las empresas manejan el impacto total de la pandemia en su comportamiento y en los salarios. Esperamos que las compañías traten las decisiones de retribución del próximo año de la misma manera responsable.

Invertir para un futuro mejor

En conclusión, las restricciones aplicadas en todo el mundo para hacer frente a la pandemia han creado un entorno en el que la gestión de los ejecutivos y la toma de decisiones de la junta se han reducido a lo básico para garantizar la supervivencia. Aquí se incluye:

  • Cómo gestionar las finanzas de la empresa durante el período de confusión, incluyendo qué apoyo puede ser necesario y de quién;
  • Cómo determinar el nivel y la estructura de la fuerza de trabajo que permite a la compañía posicionarse mejor para el futuro una vez que las restricciones comiencen a relajarse;
  • Cómo trabajar con los principales proveedores para ayudarlos a superar la crisis a fin de reforzar la disponibilidad cuando vuelva el crecimiento; y
  • Qué oportunidades existen para conectarse con la sociedad en general y garantizar una lealtad continua o mejorada de los clientes.

Las juntas y los equipos directivos que puedan gestionar con éxito sus empresas durante esta crisis sentarán las bases para el éxito a largo plazo. Deberían resurgir con una mejor reputación, un propósito más claro y clientes, empleados y proveedores leales. Los gestores que identifiquen y apoyen a estas compañías ahora estarán invirtiendo para un futuro mejor.

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