En lo que a materialidad se refiere, las empresas deben enfrentarse a un conjunto creciente de documentos, seminarios web, publicaciones en blogs, artículos y buenas prácticas que se comparten en numerosas páginas web de sostenibilidad o de RSC. La mayoría subrayan la importancia de llevar a cabo un proceso de análisis de materialidad que incluya a los grupos de interés internos y externos, mientras que algunos pocos suelen debatir sobre una definición común de la materialidad que sirva para los diferentes marcos o estándares de reporting, como por ejemplo, GRI, IIRC o SASB. Sin embargo, pocos se han centrado en las diferentes fuentes a las que debería recurrir una empresa para llevar a cabo su proceso de análisis de materialidad, tal como hace AA1000SES.
¿Todas las empresas realizan entrevistas a sus empleados? ¿Analizan su reputación en las redes sociales? ¿Realizan encuentros individuales con sus grupos de interés externos? ¿Existen diferencias entre los diferentes sectores de actividad?
Para responder a estas preguntas, hemos elaborado un informe comparativo de la materialidad en 50 empresas de 5 sectores de actividad: servicios financieros, energía y suministro de energía, alimentación y bebidas, minería y telecomunicaciones. Hemos analizado sus informes para identificar las diferentes fuentes que utilizan y los procesos internos y externos que ponen en práctica para realizar su análisis de materialidad.
A continuación presentamos una lista de las fuentes de materialidad claves que identificamos en la mayoría de informes que deberían tenerse en cuenta a la hora de analizar la materialidad de cada empresa:


No hemos identificado ninguna diferencia concreta entre los diferentes sectores de actividad, puesto que cada empresa había llevado a cabo un proceso de análisis de materialidad diferente al de sus homólogos, y había implementado el proceso que se ajustaba mejor a su propia cultura corporativa. No existe un sólo proceso/formato/fórmula para realizar un análisis de materialidad que sirva para todas las empresas; sin embargo, en nuestro estudio identificamos las siguientes tendencias:
En referencia a los procesos: algunas empresas en el mismo sector empezaron su proceso de materialidad identificando los temas a través de la participación de los grupos de interés y después los puntuaron internamente en términos de importancia. Otras empresas identificaron los riesgos corporativos y las oportunidades y después implicaron a los grupos de interés para puntuarlos. En ambos casos, la matriz de materialidad que resultó de este proceso es útil para detectar y visualizar similitudes y diferencias entre la perspectiva interna de la empresa y las preocupaciones de los grupos de interés externos.
En referencia a las fuentes: algunas de las fuentes que hemos listado anteriormente parecían revelarse más eficientes que otras, puesto que aparecían con más frecuencia en nuestro panel. El diálogo interno es una fuente de materialidad común en todos los sectores, junto con las encuestas a los grupos de interés y las entrevistas con expertos en sostenibilidad o del sector. Algunas empresas fueron muy creativas con el diálogo interno, poniendo en práctica diferentes ideas: talleres con empleados, entrevistas individuales con la alta dirección o cargos intermedios, portales en línea e incluso el Día de la participación del empleado.
En conclusión, una combinación de herramientas y fuentes cualitativas y cuantitativas proporcionará una lista de aspectos y temas que son relevantes y su significancia relativa tanto para la empresa como para sus grupos de interés.
El análisis de materialidad es un requerimiento de GRI G4, pero a la vez es una herramienta estratégica, de gestión, de compromiso y de descubrimiento que las empresas deberían adaptar tanto para su propia realidad como para la de sus grupos de interés.
Por Laia Puig – Lavola
& Marion Dupont – Wizness Publisher