MAGO, es un hombre Zen-cillo y eso es lo que transmite a través de su obra. Limpieza, eficiencia y mensaje. No hace falta más. En la universidad -cuando buscaba su camino- fue reconocido por sus proyectos relacionados con la señalética y la sostenibilidadad. Una de las obras más originales en las que ha participado es un chubasquero, elaborado con el equipo de EQUILIQUA, que tras ser usado se podía plantar para ver nacer un árbol. El reciclaje perfecto.
Diario Responsable.- Para diversos casos, adopta el nombre “Con Sumo Cuidado”, ¿Se podría decir que es un artista con preocupación por la sostenibilidad del planeta? Cuéntenos cómo empezó en todo esto…
Iván Mago.- www.consumocuidado.net (2002) fue mi primer proyecto tras terminar la carrera, un proyecto de re-utilización, re-ciclaje, basado en el software libre y en la transformación de objetos cotidianos (bidones de plástico, tupperwares, tubo de conducción eléctrica, etc.) en objetos útiles (principalmente lámparas) creando un nuevo parque de objetos, re-ciclados y “libres” gracias a la publicación de su “código fuente” o instrucciones de montaje, una práctica que hoy en día está ampliamente instaurada. En aquel entonces la motivación para la creación de este proyecto fue la de producir cosas por mí mismo, con objetos al alcance de mi mano, pero también la de mostrar que las cosas pueden tener más de un solo uso, algo que es esencial para entender y promover el reciclaje.
d_r.- ¿Siempre estuvo concienciado con la sostenibilidad o hubo algún acontencimiento importante que le cambió la hora de enfocar su forma de enternder el arte?
I.M.- Desde muy pequeño he sido un amante y gran defensor de la naturaleza, algo que se reforzó con 8 años en los Boy Scout. Cuando me empecé a formar como diseñador industrial (1998) siempre intentaba proyectar usando el material más adecuado, utilizando la menor cantidad de material posible, evitando materiales tóxicos, etc. Cuando años después (2004), descubrí que existía una metodología que postulaba esto y otras estrategias similares para abordar la práctica del diseño desde una perspectiva medioambiental (ecodiseño), fue una especie de epifanía, y la motivación para montar un proyecto empresarial con otros socios en torno a ello.
d_r.- Viendo su trabajo uno observa que además de la apuesta por la sostenibilidad a la hora de producir, también lo hace con el diseño. Pues uno se percatará de que realiza diseños sobre hojas, insectos, lámparas, plantas…
I.M.- La naturaleza es sin lugar a dudas mi principal fuente de inspiración, por admiración a su belleza y porque sus formas y sistemas son el fruto de miles de años de evolución constante, una fuente de innovación a nuestro alcance que hoy se empieza a explotar con prácticas como la biomimética.
d_r.- Entre sus obras expone una elaborada hucha con forma de planeta Tierra, ¿qué quiere transmitir con figuras como ésta?
I.M.- Otro de mis objetivos a la hora de diseñar, es hacer productos útiles y con un concepto que mostrar, con una historia que contar. La Terrelire (un juego de palabras en francés de tirelire-hucha y terre-tierra) es un objeto que nos ayuda a ahorrar, pero también nos recuerda nuestra relación con la Tierra: al igual que producimos un impacto en ella cuando utilizamos sus recursos, para recuperar nuestras ganancias tendremos que romper nuestra bella Tierrelire.
Si dudamos en romper esta hermosa pieza, también deberíamos cuidar más nuestro planeta, !único!
d_r.- Se puede apreciar también que le gusta el skateboard y que a raíz de esta pasión diseñó una tabla con materiales sostenibles. ¿Qué tipo de cliente cree que está más concienciado con la sostenibilidad?
I.M.- Hoy en día casi todo el mundo está concienciado con la sostenibilidad, pero son pocos los que están realmente comprometidos con ella, a nivel consumo y hábitos de vida, para empezar porque la propia sociedad moderna y la industria no lo facilita. Sin embargo cada vez hay más productos y prácticas que intentan limitar su impacto medioambiental, permitiendo que este tipo de consumidor comprometido aumente en todos los estratos sociales.
d_r.- En cada producto que enseña en su web se detalla el componente de cada pieza y la forma de elaboración. ¿Cree que cada vez más los clientes se preocupan por esto o simplemente los adquirirán por que les agrade el objeto?
I.M.- Como ya he dicho antes para mi es importante la historia detrás de cada producto, y el cómo está hecho y los materiales son parte inherente de esa historia. Además supongo que a la gente le gusta cada vez más saber cómo están hechas las cosas.
d_r.- Uno que visite toda su colección de productos seguro que sentirá curiosidad por saber cómo MAGO tiene decorada su casa…
I.M.- La tengo principalmente decorada con mis creaciones ¡yo soy siempre mi primer cliente!
d_r.- ¿Podría adelantarnos algún proyecto que esté tramando?
I.M.- Mi siguiente proyecto es un objeto que nos ayudará a conseguir objetivos personales, como ser más valientes, con mayor tesón o más tranquilos y centrados. Además me gustaría experimentar con métodos innovadores para su venta y distribución, como el crowdsourcing.
d_r.- Si vivir del arte siempre ha sido complejo, ¿qué tal es vivir del arte con visión sostenible?
I.M.- Complicado, mucho más complicado, ya que aun no es una tendencia plenamente arraigada. Por ello y por evitar el agotamiento por el abuso de ese concepto en los últimos años, para mí ya no es un valor principal de venta, sino un valor que ya se tiene que dar por supuesto, como pasó hace ya unos años con el tema de la calidad. La sostenibilidad tiene que dejar de ser una moda para ser una práctica obligatoria.
d_r.- Por último, ¿dónde se pueden comprar estos productos sostenibles?
I.M.- La mejor manera de adquirir mis productos es ponerse en directamente en contacto conmigo.
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