Muchas fueran las voces que hablaron de los enormes impactos negativos que tendría el Mundial de fútbol Brasil 2014: un alto coste ecológico, efectos negativos sobre la mayoría de sectores de la economía, salvo el turismo o la alimentación, una mayor desaceleración económica, alta inflación, descontento social y escándalos por corrupción entre otros.
Moody's, la agencia de calificación de riesgo, advertía que el Mundial tendrá un impacto "poco duradero" en Brasil... sin embargo sus impactos negativos serán imborrables.
Por un lado, el alto coste ecológico del evento: aunque la FIFA anunció que financiará proyectos verdes (reforestación, proyectos eólicos y demás) por un valor de 2.5 millones, atreviéndose a afirmar que se compensarán el 100 por ciento de las emisiones de CO2 emitidas a la atmósfera. Por mucho que compensen no olvidemos que además de ingentes cantidades de residuos, generados por los aficionados y visitantes a Brasil, la polución atmosférica será titánica como consecuencia de los constantes viajes aéreos al país, se habla de más de 2.72 millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2).
Por otro, la corrupción y los sobreprecios del Mundial. La economía brasileña está tan profundamente debilitada que se prevé que cierre el 2014 con una tasa por debajo del 2% del crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB. A pesar de ello, y sin escrúpulo alguno, se han triplicado los costes iniciales previstos en la construcción de sus estadios. De hecho el estadio de la la Copa del Mundo en Brasilia es el segundo estadio de fútbol más caro del mundo.
El que la Responsabilidad Social no juega en este mundial: el principal constructor de este estadio multiplicó por 500 sus donaciones en las últimas elecciones gubernamentales del país.
Lo que está claro es que el mundial de futbol está manchada por la corrupción, y ésta es incompatible con la Responsabilidad Social, tan proclamada por la FIFA en su web oficial y por Andrade Gutiérrez, constructora implica y que tuvo una participación en contratos por un total de casi una cuarta parte del costo total de la Copa del Mundo, contribuyó con 73.180 dólares a candidatos en las elecciones municipales de 2008. Pero aunque esas contribuciones de campaña fueron legales, lo positivo si es que existe algo es que serán prohibidas por la Corte Suprema de Brasil, este mismo año.
[i] Año de las elecciones presidenciales de Brasil