Hoy en día las empresas no pueden permanecer ajenas a lo que ocurre en su entorno. El voluntariado corporativo (en adelante VC) se perfila como una excelente oportunidad para demostrar la respuesta de la empresa a los complejos escenarios que atravesamos. El próximo 6 de mayo organizamos desde Forética una cita que no te puedes perder. Presentamos la IV Semana Internacional del Voluntariado Corporativo con un doble objetivo: dar a conocer los esfuerzos y acciones que se llevarán a cabo durante la semana y destacar el potencial que tiene el voluntariado corporativo como un elemento esencial de una estrategia de inversión en la comunidad.
En un programa de voluntariado corporativo, el empleado es el protagonista de los proyectos y materializa el compromiso de la empresa con la sociedad. La empresa, por su parte, decide, organiza, planea, destina recursos, supervisa, comunica resultados, e integra los proyectos en su estrategia de acción social.
El objetivo perseguido por el VC podría sintetizarse en: movilizar el capital humano de la empresa en busca de la mejora del entorno en que opera, ejerciendo la empresa, de este modo, un papel de liderazgo transformador y asumiendo un rol de agente de cambio social.
Afortunadamente, cada vez existen más casos de empresas, que refuerzan la importancia de este tipo de acciones, pasando de actividades puntuales e instrumentos meramente de apoyo, a tener una relevancia mucho más estratégica. ¿Por qué se da este fenómeno? Porque el VC demuestra ser una herramienta eficaz de cambio social, de sensibilización y de creación de valor para la empresa, los empleados, las entidades con las que se trabaja y la comunidad.
A pesar de los grandes avances que han tenido lugar en los últimos años, una de las barreras que más persisten para integrar estratégicamente el voluntariado corporativo es la falta de medición del impacto de los programas y acciones, práctica que merece ser extendida en este sector. Medir facilita la toma de decisiones, sirve para identificar áreas de mejora y puntos fuertes y ayuda a reconocer el valor que genera el VC hacia adentro –para empleados, directivos- y hacia afuera con la comunidad, los beneficiarios y las entidades sociales.
¿Qué podemos hacer?
A continuación, hacemos algunas recomendaciones fruto de la experiencia de Forética en sus proyectos y grupos de trabajo. Estas son:
1. Existe una variedad de herramientas y metodologías que intentan brindar apoyo al ejercicio de la medición. Os invitamos a conocer las más relevantes, en el cuaderno sobre Medición de Impacto del Voluntariado Corporativo de Voluntare, documento coordinado por Forética en el marco de la Red VOLUNTARE (link).
2. Desarrollar procesos de medición e indicadores hechos a medida de la empresa, su entorno, empleados y objetivos concretos. Elegir que metodologías son más convenientes para ellas y luego adaptarlas a su contexto específico.
3. Resultados versus impacto: atribución vs contribución. Resaltamos que desde la empresa hay que ser cuidadosos a la hora de comunicar los resultados alcanzados. A través del VC, la empresa realiza una contribución a una necesidad social y debe evitar atribuirse la solución de problemáticas complejas que dependen de muchos otros factores externos.
Desde Forética, con iniciativas como la Semana Internacional del Voluntariado Corporativo que realizamos del 9 al 16 de mayo de 2014, apuntamos a promover este tipo de prácticas. Es decir, Give & Gain Day es una ocasión oportuna para las empresas y organizaciones de poner en valor sus programas y enmarcarlos. Os invitamos al evento de presentación de esta cuarta edición, el próximo 6 de mayo, de 11:00 a 13:30 horas en el Centro Cultural Conde Duque en Madrid. Toda la información aquí.
¡Los esperamos!
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(1) Inversión en la comunidad es la puesta de cualquier tipo de activos empresariales al servicio de proyectos sociales. Extraído de Cuaderno Forética Nro 17 (2011) “Voluntariado Corporativo. Un puente de colaboración entre la empresa y la sociedad”.